Basta de que las mujeres sean "siempre" las menos afortunadas
en el mercado laboral. Basta de que las mujeres alcancen cifras récords
de desempleo, tengan trabajos precarios y bajos salarios. ¿Basta? No
es tan seguro ya que, si bien las perspectivas de empleo de las mujeres
nunca fueron mejores, las prácticas discriminatorias que las afectan
están lejos de haber sido eliminadas. Los testimonios recogidos en el
marco de este número permiten hacerse una idea de la distancia que separa
a la mujer "media" de todas las demás del resto del mundo
que no forman parte de esa "media".
Si bien muchas mujeres están en el ojo del tornado, también son ellas
las que mañana constituirán la parte esencial de la mano de obra mundial.
Por esa razón, es fundamental poder informarles e incorporarlas a los
sindicatos. Defender sus derechos - los que reivindican y los que corren
el riesgo de perder (como el derecho de amamantar en los lugares de
trabajo) - forman parte del mismo desafío.
No obstante, es necesario aprender en primer lugar a trabajar con ellas
en un pie de igualdad dentro de nuestras propias estructuras. Los índices
de afiliación de mujeres están aumentando dentro de los sindicatos pero
los cargos ejecutivos a los que éstas acceden lamentablemente no han
seguido la misma curva ascendente.
Pelle Johansson
Presidente del Comité de la Juventud de la CIOSL
Por información complementaria:
http://www.icftu.org/focus.asp?Issue=youth&Language=ES