Sumario: Los excluidos del empleo
En breve
Testimonio: Conciliar trabajo agrícola y escuela
¿Qué reclaman los jóvenes?
Citas
Los excluidos del empleo
Es evidente que las dificultades que enfrentan en el mercado laboral
los jóvenes de España, Filipinas, Côte dIvoire, Canadá o República
Dominicana no son exactamente las mismas. Sin embargo, todos sufren
en muy diversa medida una forma de exclusión cada vez más flagrante.
Los del Norte ven que sus empleos se trasladan hacia el Sur y los del
Sur pagan los platos rotos de la crisis y de las lagunas cada vez más
grandes del sistema educativo.
"El mayor problema para los jóvenes españoles es el desempleo.
Nuestra generación nunca tuvo una formación mejor que la actual y, no
obstante, no consigue venderse". Silvia Ruiz Vital, del comité
de jóvenes de CC.OO.-España (*1), no es la única que saca esta conclusión.
Gran cantidad de sus compañeras y compañeros sindicalistas europeos
o norteamericanos declaran estar también especialmente preocupados por
esa cuestión. Incluso en los países donde hay un buen crecimiento económico
y donde disminuye la cantidad de jóvenes activos en el mercado laboral,
éstos se ven confrontados a un elevadísimo índice de desempleo. En Portugal,
el porcentaje de desempleo de jóvenes equivale al doble que el porcentaje
global de desempleo; en Lituania, 35% de los jóvenes no tienen empleo.
Este dato económico revela que los jóvenes son las primeras víctimas
de los múltiples contratos precarios y de los bajos salarios. Johan
David, de las juventudes sindicales de la FO-Francia (*2) nos dice:
"No solamente pasan los jóvenes de un empleo a otro sino también
de una categoría a otra y, dentro de ese contexto, tienen muchas dificultades
para defender sus derechos". Por ignorar que los sindicatos pueden
informarles, muchos jóvenes no recurren a sus servicios salvo cuando
tienen un primer problema con su empleador.
Anticipar el encuentro
Los jóvenes sindicalistas comprendieron bien que dado el contexto y
la fragilidad de ese sector de la población es necesario ir a su encuentro
lo antes posible. Por ejemplo, en España el comité de juventud de la
CC.OO. publicó una guía que se distribuye gratuitamente en los centros
de formación profesional. En la misma se presentan diferentes técnicas
para buscar y encontrar empleo pero se da también una visión global
de los derechos de los trabajadores y de los distintos servicios que
ofrecen los sindicatos. En Francia, FO intenta acercarse a esta categoría
de trabajadores "intermitentes" adaptando sus servicios -proporciona
información jurídica sin obligación de ser miembro- y el monto de las
cotizaciones (alrededor de 6 dólares por año). El comité de jóvenes
del Congreso de Trabajo de Canadá (CTC) (*3) trabaja desde hace varios
años en colaboración con movimientos estudiantiles para sensibilizar
a los futuros trabajadores con respecto a la realidad del mercado; lo
hace a través de una documentación más atractiva y de tareas de promoción
en el terreno. No obstante, el comité también apoya a los jóvenes en
protestas cuando las autoridades efectúan netos recortes en los fondos
públicos destinados a educación, lo que en ciertas provincias provocó
un aumento de hasta el 35% de las matrículas.
Los jóvenes dominicanos también tienen problemas para conseguir trabajo,
si bien en su caso sufren más de analfabetismo que de exceso de calificaciones.
Así lo explica Bernardo Lara Mateo, del sindicato CONTRACINE, una rama
de la central nacional dominicana CNTD, reservada a los trabajadores
independientes. Aclara que la mundialización tiene enormes repercusiones
sobre los jóvenes y que para abordarlos los sindicatos deben rever su
ideología. Estima entonces que lo que más apremia es reanudar los contactos
con la sociedad civil y con los movimientos estudiantiles. "Las
empresas vinculadas al sector azucarero, principal producción del país,
van siendo vendidas una tras otra y es allí sobre todo donde estaban
bien implantados los sindicatos. Los problemas de fondo del país son
en este momento el hambre y el analfabetismo y si el sindicalismo no
amplía su gama de actividades corre el riesgo de quedar marginado ".
Actividades de formación más adaptadas
Ronald Suárez, coordinador en la ORIT de la campaña de juventud de
la CIOSL comenta: "Hoy en día observamos que en América Latina
es cada vez más difícil encontrar un empleo bien remunerado y subvenir
convenientemente a las necesidades de la familia. Vamos entonces a concentrar
nuestros esfuerzos en los temas específicos de empleo y educación a
través de una serie de cursos de formación profesional pero actuando
al mismo tiempo en el mercado laboral mediante negociaciones y reivindicaciones
precisas con los empleadores". Brasil emprendió un vasto programa
de formación subsidiado por el gobierno federal y en el lapso de dos
años, por ejemplo, brindó a cerca de 90.000 trabajadores la oportunidad
de ponerse a tono con el mercado de trabajo. Monica Lourenço Velosa
de Força Sindical explica :"Además de una formación profesional,
impartimos un curso sobre educación cívica. Es una manera de acercarnos
directamente a los jóvenes.
Consideramos que los trabajadores no son simples productores y queremos
que se conviertan en personas con conciencia política. Como el gobierno
no proporciona ningún mecanismo de educación gratuita para los jóvenes,
tratamos de paliar esa laguna a pesar de que consideramos que tal no
es nuestro papel".
Alex Aguilar, del comité de juventud del TUCP-Filipinas lamenta también
las lagunas del sistema educativo de su país: "Las tecnologías
evolucionan muy rápido y muchos trabajadores están mal preparados. Por
lo tanto es necesario intensificar y concentrar mejor los cursos de
formación profesional".
Negociar mejores condiciones de trabajo
Sensibilizar y proporcionar mejor formación son etapas muy importantes
pero es necesario ocuparse también de las empresas, para combatir sus
prácticas cuando los jóvenes compiten en un contexto de mucha oferta
de mano de obra y las patronales aprovechan para pagar lo que quieren.
Por ejemplo, Lituania -que recientemente abrió sus puertas a los inversores
extranjeros- se rebeló contra las multinacionales que utilizan de manera
abusiva a los jóvenes. Entre las iniciativas desarrolladas por la sección
de juventud de la central nacional LPSS, Sergejus Glovackas menciona
la obligación de hacer respetar los convenios colectivos y de que los
empleadores extranjeros hagan traducir dichos convenios al idioma nacional.
La sindicalista canadiense Nrinder Nindy Kaur Nann señala también todo
el trabajo que se debe realizar en el seno de las multinacionales de
comida rápida (Kentucky Fried Chicken, Star Buck, etc.). "Por ejemplo,
en Columbia Británica, uno de nuestros afiliados consiguió organizar
un sindicato en una de esas cadenas de comida rápida. Hoy en día, incluso
los sindicatos más tradicionales como el Canadian Auto Workers se unen
a nosotros ya que están preocupados por las condiciones de trabajo cada
vez más precarias de los jóvenes". Cerca de allí, en Quebec, hace
poco tiempo las trabajadoras y trabajadores del Casino de Montreal -cuyo
promedio de edad es de 27 años- hicieron huelga para conseguir que se
firmara un primer convenio colectivo. Reclamaban la semana laboral de
cuatro días, sosteniendo que así se podrían crear empleos y aumentar
la calidad de vida de los empleados. Frente a la intransigencia del
empleador, un árbitro decidió sobre esa cuestión y definió el contenido
del convenio, aceptando en gran parte las reivindicaciones de ese joven
sindicato. El comité de juventud del TUCP-Filipinas, que convirtió en
prioritaria la actividad de sindicación de los jóvenes en las zonas
francas de exportación lisa y llanamente elaboró para ello nuevas estrategias
de comunicación. "Elegimos a 25 de nuestros mejores elementos y
les proporcionamos una formación especial para penetrar en esas zonas,
con frecuencia cerradas a calicanto y hostiles a toda presencia sindical.
Estimamos que son los mismos jóvenes los que tienen que sindicar a otros
jóvenes y las nueve chicas del equipo fueron quienes hablaron con las
jóvenes trabajadoras".
Sin embargo, los logros pueden también alcanzarse en una atmósfera
más distendida. Por ejemplo, Força Sindical instauró incentivos fiscales
para las empresas que contratan jóvenes y se estableció un convenio
colectivo en una filial brasileña de Caterpillar en el que se estipula
que el empleador tiene que contratar a jóvenes a tiempo parcial (en
calidad de aprendices) aunque pagándoles salarios acordes a los de los
demás trabajadores.
Actuar en un nivel más político
Debido a la crisis del sudeste asiático, los jóvenes también fueron
las primeras víctimas de los despidos masivos hechos por las empresas.
Los comités de juventud de la región quieren actuar a un nivel más político
y exigen que se revise el papel de instituciones internacionales como
el FMI y el Banco Mundial. Alex sugiere:
"¿Por qué no obligar a los gobiernos a instaurar redes de seguridad
social antes de cualquier concesión de préstamos o financiaciones?"
El comité de juventud de la India insiste también desde 1996 con otra
reivindicación esencial: hacer inscribir en la constitución del país
el derecho al trabajo como un derecho fundamental.
En 1996, la consigna reunió a más de 50.000 jóvenes representantes
de distintos sindicatos afiliados a la HMS en una manifestación que
tuvo lugar en Nueva Delhi. Dicha movilización continúa actualmente.
Se observa que es una necesidad cuando se sabe que el índice de jóvenes
dentro de la cantidad total de desempleados que tiene el país (60 millones
de personas) alcanza el 70%. *
En breve
Salario mínimo: ¡Cuidado con los evasores!
Fue establecido en 3 libras para las personas de 18-21 años y en 3,6
libras para los de 22 años o más. ¿De qué se trata? Simplemente del
nuevo salario horario mínimo que entró en vigencia en Gran Bretaña (*4)
el pasado 1 de abril. Todas las patronales, o casi todas, "ajustaron"
los salarios de sus empleados, una medida que concierne a cerca de dos
millones de personas, de las cuales el 50% son mujeres. Sin embargo,
una pequeña cantidad de evasores intentó eludir sus obligaciones. Algunos
de ellos otorgaron con una mano pero retiraron con la otra. Pizza Hut
anuló los taxis que estaban previstos para llevar a sus casas a los
trabajadores del turno de noche y otra empresa del mismo rubro, Kentucky
Fried Chicken (otra de las grandes de la comida rápida) dejó de contar
la pausa del medio día como hora trabajada. Eso, en lo relativo a las
grandes cadenas, pero no son las únicas involucradas. La mayoría de
las quejas provienen de las Pymes, que no vacilaron en despedir a los
mayores de 18 años y contratar en su lugar a menores de 18.
El desempleo en cifras
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) (*5) estima que hay
un mínimo de 60 millones de jóvenes desempleados en el mundo. En los
países de la OCDE, el índice de desempleo es de 13,4% en la franja de
edad de 14 a 24 años, el doble que el de adultos (5,9%). En los países
en desarrollo se estima que la brecha entre jóvenes y adultos desocupados
es mucho más pronunciada y que esta situación se verá exacerbada por
los programas de ajuste estructural aplicados en gran cantidad de países,
programas que reducen los servicios públicos y hacen que numerosos jóvenes
no consigan trabajo.
Sindicación en la UCLA
En Los Ángeles, los ayudantes de cátedra de la Universidad de California
(UCLA) (*6) votaron por el sí, abriendo el camino a la sindicación de
gran cantidad de otras universidades cercanas. Al afiliar el sindicato
de la UCLA al United Auto workers, Connie Razza, asistente y al mismo
tiempo portavoz de esta nueva asociación, habló de victoria histórica.
Desde entonces, con esta nueva adhesión ya habría una veintena de establecimientos
de educación superior (incluyendo las universidades de Michigan y de
Wisconsin) donde los ayudantes de cátedra estarían ahora sindicados.
Esos estudiantes, verdaderos brazos derechos de los profesores, trabajan
un promedio de 15 a 20 horas semanales por un sueldo de 15.000 dólares
anuales.
Europa del Este, recudecimiento de la delincuencia
Para ciertos jóvenes, la falta de perspectivas de futuro favorece el
recrudecimiento de los problemas de alcoholismo, toxicomanía y delincuencia.
El lituano Sergejus Glovackas, miembro de la sección de juventud de
la central nacional LPSS declara estar especialmente preocupado por
ese fenómeno: "Hoy en día tenemos democracia y economía de mercado
pero también todas las facetas negativas del paraíso con el que tanto
soñamos. En nuestro país, 52% de los delitos son perpetrados por jóvenes
de edades que van de los 19 a los 25 años." Frente a los bajísimos
salarios que se ofrecen a los trabajadores, muchos jóvenes quieren irse
del país. Otros muchos intentan salir adelante trabajando en negro.
Es evidente que dentro de tal contexto se convierten en presas fáciles
para los traficantes.
Marruecos: Los profesionales jóvenes sin empleo se rebelan
El año pasado en Marruecos los jóvenes profesionales de Rabat osaron
expresar su hartazgo. Sin empleo y sin esperanzas de encontrar alguno
-el país ya tiene 200.000 jóvenes profesionales desempleados y anualmente
se suman al mercado laboral otros 300.000 jóvenes más- esos jóvenes
hicieron múltiples "sentadas" y manifestaciones pacíficas
frente a los edificios públicos de la ciudad. Las autoridades respondieron
a su reclamo con golpes de cachiporra y arrestos. Finalmente, los jóvenes
profesionales encontraron refugio en los locales de la Unión Marroquí
del Trabajo (UMT) y pudieron continuar su lucha. Como explica Hassan,
de 26 años y representante de los ingenieros agrónomos, la UMT es el
primer sindicato que les abrió las puertas. Estima que ese gesto marcará
favorablemente a los jóvenes y permitirá hacer cambiar la imagen que
tienen del movimiento. Con un índice de desempleo que oficialmente gira
en torno al 30% (aunque esas cifras estarían muy por debajo de la realidad),
los jóvenes profesionales demuestran que a pesar de estar desmoralizados
también están decididos a hacerse escuchar. La UMT decidió durante su
último congreso trabajar en colaboración con la sociedad civil, las
ONG y las asociaciones y al hacerlo dio un gran paso en la dirección
correcta.
Testimonio
Conciliar trabajo agrícola y escuela
Luzia de Oliveira Fatti forma parte de esas mujeres de la región amazónica
de Brasil que decidieron mejorar las difíciles condiciones de vida que
allí predominan. Hoy en día, a los 28 años de edad, cuenta que su experiencia
sindical comenzó con los contactos que tuvo en la escuela.
Luzia de Oliveira Fatti tenía 7 años cuando fue por primera vez con
su padre y sus dos hermanos a los campos de naranjos y ananás de la
granja familiar. Hacía allí pequeñas tareas, antes o después de sus
obligaciones escolares. Muy rápidamente Luzia se diferenció de muchas
de las demás chicas de la región al negarse a dejar el campo para irse
a la ciudad. En esa parte amazónica del Brasil olvidada de todos, Luzia
siguió los cursos impartidos por las iglesias católicas a cuyo cargo
está la mayor parte de la enseñanza. Estas últimas son muy activas en
la región, especialmente en los grupos de jóvenes y de mujeres. Luzia
comenta: "Esos grupos me permitieron tomar conciencia de las cuestiones
sociales y comenzar a trabajar en asociación con los sindicatos. En
1989, el sindicato buscaba activamente aumentar la participación de
jóvenes y de mujeres. Yo reunía ambas condiciones y me invitaron a presentarme
como candidata para las elecciones sindicales.
Empecé entonces a militar en el sindicato de trabajadores agrícolas
(CONTRA) de Santarem, en el Estado de Pará".
El lugar de las mujeres en el sindicato
Una vez que se convirtió en miembro del sindicato CONTRA, Luzia ocupó
durante un primer tiempo un escaño en el seno de la dirección local
para pasar luego a integrar el comité ejecutivo nacional de la CUT,
una de las tres centrales sindicales nacionales de Brasil. ¿Significa
eso entonces que las mujeres ocupan hoy cargos de responsabilidad dentro
de los sindicatos? Luzia desmiente esa afirmación. Si bien las mujeres,
debido a su gran presencia en los lugares de trabajo, están ampliamente
representadas dentro de los efectivos del sindicato local, no siempre
tienen ocasión de asumir puestos de responsabilidad dentro de dichos
organismos. Luzia aclara: "A escala de directiva, la posición de
las mujeres mejoró netamente durante los últimos tres años y ahora somos
diez veces más numerosas. Sin embargo, no ocupan los puestos más importantes
como, por ejemplo la tesorería. A escala provincial, su participación
es todavía muy débil. Sin embargo, globalmente las cosas pueden evolucionar
de manera positiva gracias, sobre todo, a la CUT que fijó la representación
femenina en todos los niveles de las directivas en un 30% como mínimo".
*
¿Qué reclaman los jóvenes?
Los jóvenes e incluso los muy jóvenes (la mayoría de ellos no tiene
ni siquiera 18 años) constituyen junto a las personas de edad las dos
principales categorías de trabajadores activos en la región. En el sector
agrícola, las mujeres representan por lo menos la mitad de la mano de
obra y desempeñan las mismas tareas que los hombres. Luzia, que conoce
perfectamente las dificultades cotidianas a las que se ven confrontados
los trabajadores de su región natal señala tres reivindicaciones específicas
de los jóvenes agricultores. La primera de ellas se refiere a la educación.
Los jóvenes reclaman mayor acceso a la educación en general, como así
también una mejor adecuación del contenido de dicha educación a su realidad
profesional. Luzia nos dice que :"Con demasiada frecuencia los
docentes preparan a los alumnos para abandonar el sector agrícola al
enseñarles materias que no tienen ninguna utilidad en la agricultura."
La segunda reivindicación se refiere al empleo. Es necesario favorecer
los puestos de trabajo en el campo para que los jóvenes ya no se vean
obligados a irse a las ciudades para buscar trabajo. Finalmente, el
tercer reclamo de los jóvenes se refiere a una distribución más equitativa
de los ingresos en la sociedad en general -donde la brecha entre ricos
y pobres es gigantesca- pero también en el seno de las familias, donde
los hombres de mayor edad deciden cómo se distribuyen los ingresos.
Para los jóvenes la única manera de escapar al dominio de la generación
mayor es el casamiento. Reclaman entonces una repartición más justa
del poder de decisión dentro de la familia, principalmente en lo concerniente
a la administración de las explotaciones agrícolas. *
«Citas»
«Los empleos a tiempo parcial y temporarios son cada vez más frecuentes
e implican desigualdades de salarios y salarios bajos. Están ocupados
sobre todo por jóvenes. Ese tipo de empleo, raramente les permite llegar
a los dos años de antigüedad en el mismo trabajo (lo que implicaría
protección contra un despido abusivo), tener acceso a cursos de formación
o estar empleados en empresas dentro del marco protector de un convenio
colectivo".
Mark Holding, TUC, Gran Bretaña
«En Canadá, los empleos que antes eran desempeñados por jóvenes menores
de 20 años, se destinan hoy en día a personas que disponen de un diploma
de estudios superiores o universitario. Actualmente, el 58% de las o
los canadienses de 16 años nunca tuvieron un empleo remunerado, cuando
ese porcentaje era del 26% en 1989."
Nrinder Nindy Kaur Nann, CTC, Canadá.
«La situación de los trabajadores de 16 a 29 años se ha deteriorado
con respecto a los de mayor edad. Hoy en día, los ingresos de los jóvenes
hombres son relativamente inferiores a los de las franjas superiores
de edad. Paralelamente, el desempleo de esos mismos jóvenes aumentó
en todos los países de la OCDE."
Richard Freeman, profesor de Harvard, durante una conferencia sobre
el empleo de jóvenes en Washington, febrero de 1999.
«Los dirigentes sindicales no tienen que desalentarse cuando alguna
o algún directivo o encargado de juventud deja de militar... Hay que
tener conciencia de que no siempre es fácil estudiar y a la vez trabajar
en situación precaria, preparar su futuro, ser a veces un joven padre
o madre solos y disponer de tiempo para una militancia sindical, incluso
a pesar de que para muchos el sindicalismo es una fuente de estímulo
y una escuela única "
Eric Morin, presidente del Comité Nacional de Jóvenes de la CSN-Canadá,
en "Sindicatos para los jóvenes... jóvenes para los sindicatos",
mayo de 1999.
«El aumento del desempleo creará entre los jóvenes checos dificultades
cada vez mayores. Resulta por lo tanto fundamental favorecer la cooperación
internacional para aumentar en ellos la toma de conciencia y la información."
Eva Sanovcova, "Unios",República Checa.
Por información complementaria:
http://www.icftu.org/focus.asp?Issue=youth&Language=ES