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Fecha de actualización:
10/04/2008

 

 

 

Seminario Estrategia Sindical sobre Formación Profesional

Montevideo, Uruguay. 7 y 8 de junio de 2001

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Agenda Documento de discusión 1
La formación profesional y el trabajo
Documento de discusión 2
El Servicio Nacional de Empleo

La formación profesional y el trabajo
PIT/CNT Uruguay
abril de 2001

 

1. La educación general de los trabajadores

1.1. Se reconoce, en forma general, que el conocimiento ha pasado a ser la riqueza principal de los Países y Sociedades. Ningún país, por más riquezas naturales que posea, cuenta con posibilidades de desarrollo, si no se afirman en el conocimiento y la tecnología, que en forma impresionante avanzan constantemente.

No cabe, hoy en día, la posibilidad de fijar límites permanentes, para definir que niveles de enseñanza alcanzan, en forma básica, como formación suficiente para la vida y trabajo. La línea divisoria de la formación no se establece ya entre quienes han terminado estudios primarios y los que no lo han hecho, sino entre los que han tenido acceso a la enseñanza secundaria y la terminan y los que no lo han logrado.

El crecimiento de la demanda educativa, expresada en todos los niveles se expresa la enseñanza superior en forma significativa. Entre 1985 y 1992 el número de estudiantes de la enseñanza terciaria pasó de 58,2 millones a 73,7 millones.(un 26%).

1.2. Simultáneamente se ha ido desarrollando la idea de que la educación debe integrar el grupo de los servicios y estos, ser totalmente liberados. Así la educación, concebida anteriormente como un servicio público encargado de dar formación a las generaciones jóvenes, como un derecho inherente a la condición humana , pasa a ser una mercancía, a la cual pueden acceder quienes tienen recursos suficientes. La educación es un vasto e inmenso mercado con un potencial de clientes de mil millones de alumnos y estudiantes  en el área de la formación universitaria   En 1994 se firmó el acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS)y actualmente de está discutiendo la aplicación del mismo a todos los sistemas educativos.

Este proceso se acompaña de una fuerte crítica a la educación pública, y del reclamo de poner a la educación exclusivamente al servicio de la formación técnica vinculada a la actividad productiva.

1.3. Estas circunstancias llevan a la obligación de reafirmar el derecho humano a la educación, a una educación cada vez más calificada, y que en forma permanente pueda ser aprovechada a lo largo de la vida.

En el caso especial de los trabajadores, este derecho crece en la dimensión del aporte fundamental de los mismos, para convertirse en una exigencia que compromete a toda la sociedad, y en especial a los sectores que se enriquecen de ese esfuerzo.

Se debe pensar ya en la ampliación del marco obligatorio de la educación para completar toda la enseñanza secundaria, enriquecida en el precepto martiano de enlazar la educación y el trabajo, en sus más diversas formas.

Dicho esto para reconocer que todavía una cuarta parte de la humanidad, más de mil millones de hombres, mujeres y niños, no gozan del proceso educativo, y que por lo tanto el esfuerzo debe ser mundial, y comprometer a organismos internacionales, gobiernos y pueblos.

El proyecto de Educación Para Todos (EPT), levantado en 1990 en Jontiem quedó incumplido al evaluarse en Dakar, en el 2000 y los mismos organismos
internacionales y los gobiernos vuelven a plantearse una nueva etapa de 15 años para eliminar el analfabetismo.

1.4. La educación reclamada es la que capacita para la vida y el trabajo. Es la que además de los aportes cognitivos que posibilitan crecer en el mundo del trabajo da los contenidos para formar un ser, una familia, una comunidad, una nación, una humanidad más solidaria, más humana, más respetuosa de sus semejantes, capaz de entender que la justicia, la paz, la tolerancia son preceptos para ejercer entre todos.

El Estado debe garantizar el cumplimiento de estos principios, y la sociedad debe contribuir a su mejor desarrollo.

Sobre esta base general, se debe analizar el desarrollo de una política de FORMACIÓN PROFESIONAL, que contribuya al fortalecimiento de nuestro país, al pleno desarrollo económico de la sociedad y bienestar general de los trabajadores.

2. La formación en la globalización

Los procesos de globalización, de fuerte competencia y de cambios exigentes, hacen imprescindible abordar el concepto de formación a lo largo de toda la vida como un instrumento que dará a la competitividad su verdadera dimensión y se transformará en un instrumento para evitar la exclusión social.

2.1 La perspectiva sindical. Sin duda, los resultados que las personas sean capaces de obtener en cualquier campo ocupacional y la mejora continua de las calificaciones son una de las claves para la competitividad de la economía, el bienestar de los ciudadanos y la creación de empleo.

En ese marco, debemos apuntar hacia la mejora de la calificación del conjunto de la población, especialmente de los colectivos más desfavorecidos, por lo que esa mejora puede aportar a las oportunidades de empleo, (acceso, mantenimiento y calidad del mismo).

Serían herramientas para lograr este objetivo:

  • La extensión de la formación para la mayor parte de la población adulta, impulsando la racionalización de los recursos de la formación profesional (UTU, JUNAE, etc.).
  • La implantación de un Sistema Nacional de Calificaciones, dotado de instrumentos, capaz de dar reconocimiento social a las certificaciones y los títulos profesionales, vinculándose, de forma expresa el reconocimiento de la experiencia profesional.
  • La implicación directa de la formación y la calificación dentro de la negociación colectiva: movilidad funcional, clasificación profesional, promoción, etc.

3. Las políticas de formación profesional en el país

La falta de políticas de Estado en lo referente a lo productivo, el empleo y la formación profesional, genera un contexto que no favorece los intereses de los trabajadores, ni de los sectores mas humildes de nuestra sociedad.

La creación de la Junta Nacional de Empleo en 1992, choca hoy en día con la agudización de la crisis de empleo y con una alarmante falta de presupuesto por la falta de compromiso empresarial en primer término y también del gobierno.

En nuestra opinión, todas las personas tienen derecho y la gran mayoría precisa una "formación a lo largo de toda la vida".

Es innegable la necesidad de crear un Sistema Nacional de Formación Profesional que articule todos los sub-sistemas existentes: la formación curricular ( o reglada), la formación a desocupados y a trabajadores en actividad (JUNAE), otros.

El sistema debería buscar la convergencia de los subsistemas, donde una de las consecuencias lógicas de este proceso sería la instalación de "Consejos Consultivos Sectoriales", posiblemente girando en la órbita de la Junta Nacional de Empleo, con participación de las escuelas de la UTU.

También es evidente la necesidad de un Sistema Nacional de Certificaciones, que impulse la mejora de las calificaciones de los trabajadores y trabajadoras, que sirva de referente a las ofertas formativas, que esté en permanente cambio mediante el observatorio laboral y que incorpore el concepto de reconocimiento, que , junto al derecho a la formación, permitirían una mejora profesional de los trabajadores y trabajadoras.

No es un tema menor, el definir en que órbita debe girar dicho Sistema nacional de Certificaciones: MTSS, MEC, o ambos.

El plan de formación debería tener una visión que se anticipara a los problemas de relación entre educación, formación y empleo, en el contexto de un sistema productivo, una economía y una sociedad en constante cambio.

En ese marco, se hace necesario la creación de un Sistema nacional de Formación Profesional. Ubicamos dos grandes ejes de interés del PIT-CNT para impulsarlo:

  • El efecto que puede tener un sistema de formación profesional sobre la acción sindical y la negociación colectiva.
  • La necesidad de se extienda el derecho a la formación profesional, su adquisición y su reconocimiento, para el conjunto de la sociedad. En el entendido que la calificación es la mejor herramienta para desarrollarse en un mundo laboral cada vez mas inestable y precario.

4. La formación profesional curricular

Esta formación debe estar articulada con el resto de los sub-sistemas.

En función de los cambios sociales de los últimos años, debería contener algunos requisitos esenciales:

  • Flexibilidad para adaptarse a las demandas del entorno productivo sin perder integralidad.
  • Capacidad de respuesta a los acelerados cambios tecnológicos.
  • Vinculación con el sistema productivo, con participación de los agentes sociales.

5. La formación Continua

La Formación Continua busca mantener el empleo de la población ocupada. El Programa debe asumir la responsabilidad de promover entre empresas y sindicatos, el interés por la formación. Atendiendo los requerimientos de las empresas y las necesidades formativas de los trabajadores.

Debemos tomar la formación continua como una herramienta más para la acción sindical.

La formación de los trabajadores activos, consolida una cultura de la formación y le abre al sindicato un espacio de negociación colectiva, sirviendo de base para la discusión de aspectos que exceden a la formación y además ayuda a evitar la exclusión social.

Es importante definir prioridades dentro del conjunto de los trabajadores, según el grado de dificultades en el empleo: mujeres, mayores de 40 años, personas con baja calificación, trabajadores de PYMES, etc.

Lamentablemente el Programa para Trabajadores en Actividad de la Junta Nacional de Empleo, no ha tenido el desarrollo deseado y puede ser necesario poner mas énfasis planteando algunas iniciativas, diferenciando dentro del Programa, distintos tipos de planes: por empresa, por sector, intersectorial.

5.1 Los Comités Consultivos Sectoriales. Hace un tiempo la DINAE había propuesto en la JUNAE, la creación de dichos Comités Consultivos, que nunca llegaron a plasmarse.

A la luz de la experiencia internacional, aparece como necesario para la potenciación de la formación continua, la existencia de estos Comités.

Estos ámbitos son los adecuados para fijar criterios de priorizaciones tales como:

  • Características de las empresas destinatarias de la formación: tamaño, reconversión, etc.
  • Características de los trabajadores destinatarios: por nivel de calificación, edad, tipo de contrato, etc.

Los acuerdos de formación pueden abrir espacios de negociación no relacionados directamente con la formación, lo que puede permitir avanzar hacia el logro de acuerdos relativos a otros temas.

5.2 La Formación Continua y la Negociación Colectiva. La experiencia del movimiento sindical de nuestro país y del resto del mundo, nos muestra distintas cláusulas incorporadas a los convenios colectivos:

  • Cláusulas que son meras declaraciones de principios,
  • Cláusulas que consolidan compromisos para las partes.

A vía de ejemplo:

  1. Licencias para exámenes y para formación.
  2. Adaptación de la jornada de trabajo y cambio de turno por razón de estudios.
  3. Promoción funcional vinculada a la formación.

5.3 Las perspectivas de la formación continua. Creemos importante desarrollar, a través de la Junta Nacional de Empleo, la formación de los trabajadores en actividad mediante convenio colectivo.

Considerándolo como un verdadero diálogo social, ampliando las mejoras laborales como consecuencia de la formación (posibilidades de promoción, cambio de categoría, mejoras salariales, etc.), dándole el carácter de anticipación a situaciones de desempleo en empresas en reconversión, buscando la integración de este sub-sistema al conjunto de la formación profesional, con la intención de que produzca la certificación correspondiente.

No debemos pasar por alto, la importancia que tiene desde el punto de vista democrático: sacar de la órbita discriminatoria de los empresarios el diseño de la capacitación, los objetivos, la población a atender, etc.

5.4 Algunas precauciones ante el desarrollo del programa. Nuestro objetivo es influir en la mejora profesional de todas las personas que trabajan y buscamos ofrecer la formación mas adecuada y acertada y no el mayor número de cursos. En el mismo sentido, debemos preocuparnos de garantizar el acceso a una formación de calidad a los colectivos con mayores problemas de empleo o dificultades en el acceso a la formación. Dicho esto sin olvidar que los colectivos mas desfavorecidos son los que tienen peores resultados en los cursos de la JUNAE.

Otra cuestión de suma importancia, es que debemos impulsar el crecimiento de la oferta de formación pública (UTU, etc.), para que no se realice todo a través de entidades de capacitación privadas.

5.5 Los tipos de cursos. El seguimiento de los egresados de los cursos para trabajadores en el seguro de desempleo de la JUNAE, muestra con mucha claridad que los mayores índices de re-inserción laboral se encuentran en los cursos cuyo perfil de salida es transversal (informática, administración, ventas, marketing).

Son cursos que habilitan a la inserción laboral en mas de un sector de actividad, lo cual es muy importante en una situación de alta movilidad laboral entre las categorías de cada sector y entre distintos sectores.

Un ejemplo práctico, se dio en el curso de horticultura que se desarrolla en Bella Unión, diseñado por las fuerzas vivas de la localidad, que abarca las zafras de los distintos cultivos de la región.

5.6 Los soportes para un mejor diseño del programa de formación. Es importante que el desarrollo del programa esté sustentado en una batería de trabajos de investigación y de materiales de apoyo:

  • Estudios de detección de necesidades formativas de colectivos concretos y/o áreas concretas.
  • Estudios para identificar nuevas calificaciones y perfiles profesionales en los sectores a los que van dirigidos, analizando sus necesidades formativas y confeccionando itinerarios formativos.
  • Estudios para averiguar las dificultades de acceso a la formación de jóvenes, mujeres y trabajadores de baja calificación.
  • Observatorios de evolución del empleo.
  • Creación de material didáctico relacionado con el medio ambiente, la gestión de calidad, la salud laboral y prevención de riesgos laborales, derecho laboral, etc.
  • Creación de herramientas de diseño, seguimiento y evaluación de la formación.
  • Utilizar apoyos informáticos en el desarrollo de los cursos (Web, etc.)

6. La Formación Profesional Ocupacional

Este subsistema busca la inserción laboral de los desocupados.

Es el programa que va a tener una importante reforma a nivel de la Junta Nacional de Empleo, buscando incorporar al mismo a las poblaciones con mas dificultades y no como es en la actualidad que involucra a los mas jóvenes y mas informados de los trabajadores en el Seguro de Paro.

Sin embargo, el programa tiene un "talón de Aquiles", que es la inexistencia de un servicio público de empleo.

Consideramos vital concretar una iniciativa en ese sentido, haciendo que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social asuma su responsabilidad en la materia.

COMISION DE EMPLEO

 

 


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