REUNION TECNICA
"LOS TRABAJADORES Y LA FORMACION PROFESIONAL EN AMÉRICA LATINA"
17 a 19 de mayo de 2000
São Paulo, Brasil
Documento de Referencia / 2
La Estrategia de la Capacitación:
¿Un Horizonte Nuevo para la Negociación y Acción Sindical?
Hugo Barreto
Confederación General de Trabajadores - CGT
Central Unica de Trabajadores - CUT
Força Sindical
Secretaría de Empleo y Relaciones de Trabajo del Estado de São Paulo
Proyecto de Fortalecimiento Sindical para el Diálogo Social - OIT/ACTRAV-AECI
CINTERFOR/OIT
<<volver
al index
III) DATOS DEL CONTEXTO
1. Intervención del Estado en las relaciones laborales
Referir a la negociación colectiva y a los sindicatos en América Latina
implica imprescindiblemente referir a los principales rasgos de la cultura
jurídica laboral, uno de cuyos índices mas marcados es el legalismo.
La proliferación normativa y la presencia inocultable del Estado ha
hecho que el sistema de relaciones de trabajo no favorezca la negociación
colectiva: la solución normativa impuesta tiene prioridad sobre la autónoma
bilateral y establecida por los propios interesados. La negociación
colectiva es un medio subsidiario para fijar condiciones de trabajo
si se la compara con la ley. (4)
El modelo de negociación colectiva predominante responde a tres características
comunes:(5)
- en cuanto a la legitimación negocial, existe un predominio de la
sindicalización sobre la libre representación, sólo admitida en algunos
países y con limitaciones;
- en cuanto a la naturaleza jurídica de los acuerdos, existe unanimidad
en atribuirles una eficacia normativa; y
- en cuanto a la eficacia personal aplicativa, no cabe obtener conclusiones
generales ni siquiera tendenciales, existiendo una variedad grande
de soluciones legales.
Junto con ello, la legislación prescribe limitaciones a la constitución
y accionar sindical bajo la forma del establecimiento de mínimos de
número de afiliados, procedimientos de negociación, arbitraje, etc.
Importa además tener en cuenta que los procesos de desregulación laboral,
bajo el influjo de políticas neo liberales, han desmontado buena parte
de las bases de la tradicional legislación protectora del trabajador
(reformas en Panamá, Perú, Argentina, etc).
Sin embargo, y en forma paradojal, es necesario anotar que en este
lapso el constitucionalismo latinoamericano no ha dado muestras
de agotamiento, y muchas reformas constitucionales han reforzado el
reconocimiento de los derechos laborales y sociales (Argentina 1994,
Brasil 1988, etc).
2. Creciente participación sindical en la formación profesional
En parte de esas reformas se ha incluido a la formación profesional
como un derecho de los trabajadores, además de una obligación del empleador.
La política legislativa de algunos países también ha previsto la participación
sindical en instancias de primer orden en la materia (Chile 1997, Uruguay
1993), bajo la forma de foros y consejos tripartitos.
También debe subrayarse que la participación de los sindicatos en estas
elevadas instancias institucionales muchas veces se dio en forma inopinada,
y los colectivos de trabajadores se vieron sometidos a una serie de
exigencias a nivel central en cuanto a ponerse rápidamente "al
día" respecto del tema para el cual se les convocaba. Este sugestivo
acompasamiento se trasladó al sindicato de empresa o de actividad, que
hubo de "subirse" a un tren que no había impulsado por iniciativa
propia. El núcleo de temas vinculados a la capacitación (estabilidad
en el empleo, fundamentalmente) hizo que no pudiera desentenderse de
la convocatoria a negociar e involucrarse en la cuestión.
Los empresarios por su lado además de considerar a la formación de
su personal como un tradicional coto reservado a su poder de dirección,
no tienen una posición unívoca sobre el tema, dependiendo del sector,
del tamaño de la empresa, etc.
3. El marco del empleo en América Latina
Un panorama tan rápido del contexto no puede en el caso de América
Latina prescindir de la consideración del empleo. La tasa de desempleo
aumentó de 8.1% en enero - setiembre de 1998 a 9% para igual período
de 1999; hay 18 millones de personas desempleadas en las áreas urbanas
de América Latina y el Caribe, 4.5 millones mas que en 1998; el empleo
del sector moderno se redujo 2.6%, por lo cual el empleo generado fue
en actividades informales donde la ocupación creció 4.1% (sobre todo
en Brasil, Chile, Colombia y Panamá).(6)

---------------------------------------
4. HOYOS. Arturo. "Los desafíos presentes".
En el vol La negociación colectiva en América Latina. Ermida Uriarte
y Ojeda Avilés (ed) Trotta, 1993, p. 27 - 28.-
5. SALA FRANCO. Tomás. "Intento de aproximación
a una tipología de instrumentos colectivos en América Latina".
En el vol cit. p.46 - 47.-
6. Panorama Laboral 1999. OIT