Reproducimos el documento entregado por la Coordinadora de Centrales
Sindicales del Cono Sul CCSCS al Presidente J.M.Sanguinetti, el 30 de
agosto de 1999 en Montevideo-Uruguay. Este documento ha sido extraido
de Correio Sindical Mercosul.
31Kb Documento completo en formato word
Montevideo, 30 de agosto de 1999
Sr.
Presidente de la
República Oriental del Uruguay
Dr. Julio María Sanguinetti
De nuestra consideración:
La crisis comercial del Mercosur, que se venía arrastrando desde el
final de 1998, se alargó con la abrupta desvalorización cambiaria brasilera
y se agravó en el último mes de julio, cuando algunos sectores económicos
argentinos que se sintieron amenazados por el aumento de la competitividad
de los precios brasileros y el término del régimen de adecuación, pasaron
a presionar a su gobierno por la adopción de medidas de salvaguarda,
desencadenando como respuesta una dura reacción del gobierno brasilero.
Frente a esa disputa, Uruguay y Paraguay también reaccionaron, mas moderadamente,
ya que son penalizados por la desvalorización brasilera y por la recesión
del Brasil y la Argentina, sus principales compradores.
El agravante de esta crisis fue su dimensión política - el rompimiento
de las negociaciones fue considerado-. La disputa empresarial no es
apenas coyuntural, pero si una tentativa dramática de compensar los
efectos de la recesión que afecta al bloque. En fin, el conflicto fue
mucho mas serio esta vez pues revela el callejón sin salida para dónde
nuestros gobernantes están llevando el proyecto que podría y debería
ser una palanca para el desarrollo y la integración.
Si analizamos el comercio intra-Mercosur reciente, veremos que el mismo
viene cayendo desde el final del 98, lo que nos lleva a afirmar que
las diferencias cambiarias apenas agravaron los problemas. El mayor
componente del déficit comercial es con terceros mercados, aún en los
sectores en disputa actualmente. Por lo tanto, la adopción de medidas
tarifarias y de corte apenas comercial no resolverá los problemas, pero
si promoverá un retroceso y un debilitamiento del Mercosur en las negociaciones
con otros bloques.
Las causas de la recesión no pueden ser atribuidas al Mercosur, tienen
raíces muchos más profundas y resultan directamente de las decisiones
políticas que nuestros gobernantes vienen adoptando desde el inicio
de esta década. Los inmensos compromisos financieros asumidos con el
FMI y otros organismos internacionales, principalmente por los dos mayores
países, convirtieron las exportaciones y la atracción de inversiones
externas, en factores cruciales para la generación de divisas para el
pago de los intereses de las deudas externas. Una política que no viene
teniendo los resultados esperados y que sólo ha servido para aumentar
la crisis social.
El déficit comercial no retrocede y sólo no creció más en éstos últimos
meses porque las compras externas disminuyeron en razón de la baja de
consumo y producción. Al mismo tiempo, en los últimos doce meses, los
precios de los principales componentes de la balanza exportadora de
nuestros países cayeron entre 8 y 26% en el mercado internacional, lo
que reduce más la entrada de divisas. Y las posibilidades de diversificación
y ampliación de la pauta exportadora son pequeñas, pues la reestructuración
productiva desencadenada desde el final de la década pasada - en razón
de la apertura comercial generalizada y de la adopción de planes de
ajustes cambiarios - promovió una real internacionalización del proceso
productivo y concentró fuertemente la producción - el camino de las
exportaciones quedó reservado para pocos; las grandes empresas multinacionales
. Las empresas de capital medio (ni hablar de la pequeña producción)
y sectores menos dinámicos internacionalmente quedaron condenados a
la desaparición, pues no tienen capacidad para competir con los precios
de los importados, en los casos de países con sobrevaluación cambiaria,
o en el caso del Brasil, a pesar de la desvalorización cambiaria, no
pueden revertir el grado de internacionalización anterior y promover
la sustitución de importaciones de los componentes que necesitan.
Frente a ése cuadro adoptan medidas que llevan al crecimiento de la
deuda interna, a más reducción del Estado y eliminación de cualquier
política de promoción productiva y a la elevación de las tasas de interés.
Factores que presionan todavía más a la pequeña y mediana empresa.
Las consecuencias son claras: el crecimiento vertiginoso del desempleo,
y de la precarización del mercado de trabajo y una fuerte compresión
de los mercados internos, restringiendo directamente el consumo y desencadenando
así otra vuelta del círculo vicioso instalado y la profundización de
la crisis social.
Todo nos lleva a suponer que la disminución de las tensiones después
del encuentro de Presidentes y Ministros ocurrió por presiones de los
grandes grupos multinacionales que tendían a perder con las suspensión
de las negociaciones. Basta hacer algunas cuentas: 70% del comercio
de Mercosur es entre Brasil y Argentina, de ese volúmen 70% es de comercio
dirigido ( o sea compras del gobierno o entre empresas) y 36% es comercio
intra-empresas. Las pequeñas empresas no representan ni el 2% del comercio
intra-bloque.
Las decisiones tomadas en Montevideo el día 6 de Agosto pasado no sobrepasaron
el plano diplomático y remitieron a dos grupos de trabajo - con mandatos
pocos definidos - la búsqueda de soluciones de una crisis de esas proporciones.
Lo que queremos decir con esa breve introducción es que ninguna medida
de corte arancelario resolverá una crisis que es estructural.
O sea, la crisis lejos de solucionarse apenas entró en una impasse.
La principal decisión nadie la quiso discutir: el Mercosur será un proyecto
de integración común - lo que implicaría de inmediato la adopción de
políticas estructurales y macroeconómicas comunes para dar sustentación
a una reanudación del desarrollo - o será cada vez más una moneda de
cambio en el mercado globalizado?
Por una agenda macroeconómica y social inmediata
Pero no fue sólo para analizar las reales causas de la crisis del Mercosur
que las centrales sindicales que representamos decidieron hacer ese
documento público. La razón que nos mueve es mayor y más abarcativa.
En primer lugar para denunciar una vez más que en todo conflicto los
gobiernos y las elites empresarias ni siquiera mencionan, o toman en
cuenta, los impactos que las medidas tomadas en esos últimos años han
tenido sobre los empleos, salarios y el pueblo más pobre de nuestros
países. Al hacer las cuentas de ganancias y pérdidas porcentuales del
comercio, para basar sus propuestas, en ningún momento colocaron sobre
la mesa qué repercusiones esas medidas tendrían sobre las crisis social.
Y todos sabemos cuál es la dimensión del desempleo - más de 12% la media
- con picos más altos en Brasil y Argentina.
Por eso además de discutir como resolver esas cuestiones queremos también
discutir y proponer cambios en el modelo económico que los gobiernos
insisten en mantener.
Lo que nuestros gobiernos deben hacer es justamente lo contrario, deben
profundizar el proceso de integración y corregir radicalmente su dirección,
adoptando políticas comunes volcadas a la promoción del desarrollo,
la complementación y la cooperación económica, social y política priorizando
la atención a los sectores más desprotegidos de la sociedad.
En primer lugar proponemos que sea instalado inmediatamente un grupo
de alto nivel, con acompañamiento de las representaciones empresariales
y sindicales, para poner en práctica la Agenda Mercosur 2000, de profundización
del proceso de integración. Como temas prioritarios de esa agenda proponemos:
En el plano económico y productivo
- Definición de una política regional de promoción de la producción
y de incentivos y la complementación sectorial con vistas a la optimización
de escala pero sobre todo a la generación de empleos.
- Creación de instrumentos de financiamiento y apoyo a la reconversión
productiva, entre ellos un banco de fomento del Mercosur, captando
financiamientos de los organismos de fomento mundiales, de los bancos
de fomento nacionales y fondos de pensión de los 4 países.
- Integración y cooperación en infraestructura y tecnología.
- Integración de los sistemas fiscales y tributarios con vistas a
disminuir la carga de la producción y de los servicios y la distribución
de la renta.
- mantenimiento de la participación como bloque en las negociaciones
externas y definición de medidas de salvaguarda y protección al Mercosur
en la relación desigual que se establecería en un acuerdo con la UE
y el ALCA.
A nivel institucional
- Reformulación de la estructura institucional del Mercosur creando
una Comisión de Políticas productivas, en el mismo nivel de la Comisión
de Comercio, que integraría los diferentes sub-grupos volcados a ese
tema (agricultura, industria, telecomunicaciones, transportes) y coordinaría
los trabajos del grupo de tratamiento de los temas macroeconómicos.
- Fortalecer al Foro Consultivo Económico Social y de la Comisión
Parlamental Conjunta incorporándolos como miembros observadores del
GMC, Comisión de Políticas Productivas y grupo de tratamiento de los
temas macroeconómicos.
- Creación del Tribunal de Justicia.
- Plena vigencia de la Cláusula Democrática del Mercosur.
A nivel de Empleo y Derechos Laborales
- Discusión e implementación de medidas de emergencia de protección
a los desempleados y generación de puestos de trabajo recogiendo como
líneas básicas las conclusiones recientemente aprobadas en la Conferencia
Regional de la OIT.
- Creación de condiciones materiales y políticas para el pleno funcionamiento
de la Comisión Socio Laboral garantizando los siguientes derechos:
no discriminación, eliminación del trabajo forzoso, prohibición del
trabajo infantil, libertad de asociación, libertad sindical, negociación
colectiva, derecho de huelga, fomento del empleo, protección de los
desempleados, formación profesional, cuidado en la salud y seguridad
en el trabajo, fortalecimiento de la inspección del trabajo, y derecho
a la seguridad social.
Obtención de financiamiento para la viabilización del Observatorio
Plenario Intersindical de Trabajadores PIT/CNT Uruguay
Central Unitária de Trabajadores CUT Paraguay
Central Única dos Trabalhadores CUT Brasil
Confederação geral de Trabalhadores CGT
Brasil
Força Sindical Brasil
Confederación General del Trabajo CGT Argentina