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Fecha de actualización:
8/10/2008

 

 

 

 

Guillermo Campero.
La cuestión laboral en el Mercosur: procesos, opciones y posibilidades. Santiago de Chile, Friedrich Ebert Stiftung, 1999.

En esta publicación se hace un repaso de lo que ha sido la presencia de la cuestión laboral y la "dimensión social" en el proceso de integración económica y comercial en el Cono Sur, para posteriormente postular seis tesis que, según el autor, debieran ser consideradas como orientaciones para enfrentar los desafíos planteados en este campo y seis políticas a seguir con el fin de operacionalizar las tesis antes enunciadas.

El comienzo del Mercosur estuvo signado por la total ausencia de los temas sociales y laborales. En efecto, el Tratado de Asunción no establecía, en su estructura institucional, ningún espacio específico para el tratamiento de estos temas, a pesar de que en su exposición declarativa se hace referencia a la justicia social y a la mejora de la calidad de vida de los habitantes de la región entre sus objetivos. Esta situación comienza a cambiar cuando en mayo de 1991, los ministros de trabajo de los países miembro, a través de la Declaración de Montevideo, proponen la creación del Sub-grupo de Trabajo sobre relaciones laborales, empleo y seguridad social (SGT 11) y sugieren la necesidad de elaborar una Carta Social del Mercosur.

Las organizaciones de trabajadores de los países miembros de Mercosur, nucleadas en la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), jugaron un importante papel en la creación de este SGT, y participaron activamente del mismo ya desde el comienzo de su accionar. Sin embargo, esta participación tuvo resultados muy limitados, ya que las decisiones del SGT 11 de hecho no fueron normalmente recogidas por los ámbitos superiores del Mercosur.

En diciembre de 1994 se firmó el Protocolo de Ouro Preto, a través del cual el Mercado Común reestructura los subgrupos de trabajo, y el hasta entonces llamado SGT11, pasó a llamarse SGT10, "de asuntos laborales, empleo y seguridad social". En lo referente a los temas laborales y sociales, el aspecto más importante de la etapa que a partir de allí comienza, fue la aprobación del Foro Consultivo Económico Social (a partir de una iniciativa de la CCSCS). Su reglamento fue aprobado en mayo de 1996 por el Grupo Mercado Común y ratificado por la X reunión del Consejo del Mercado Común en la reunión de Presidentes de San Luis, Argentina, en junio de ese año. Los principales cometidos del Foro son:

  • Emitir recomendaciones de oficio a petición del Grupo Mercado Común;
  • Desarrollar actividades y propuestas destinadas a promover la cohesión, así como el progreso económico-social de la subregión, en el marco de la creación de un mercado común;
  • Hacer un seguimiento y análisis de los impactos económico-sociales derivados de las políticas de integración tanto a nivel sectorial, nacional como subregional;
  • Sugerir las políticas económico-sociales y normas derivadas de éstas aplicables al proceso de integración;
  • Llevar adelante estudios y actividades destinadas a identificar problemas y soluciones en materias económico-sociales relevantes para el proceso de integración;
  • Relacionarse con instituciones nacionales e internacionales, públicas o privadas, para el cumplimiento de sus cometidos;
  • Promover la participación de la sociedad civil y su integración al proceso de construcción del Mercosur, destacando la dimensión social de este proceso.

A medida que lector avanza en el capítulo sobre el proceso de introducción de los temas sociales y laborales en el Mercosur, va tomando conocimiento del papel protagónico que desempeñó la CCSCS en el mismo. Surge claramente que es gracias al movimiento sindical organizado que la estructura institucional del Mercosur no se agota en los órganos de decisión política y/o comercial.

No se puede hacer un repaso del proceso mediante el cual se introdujo la dimensión social en el ámbito del Mercosur, sin hacer referencia a la "Declaración Socio-Laboral del Mercosur" (aprobada en Río de Janeiro, diciembre de 1998). Este es un documento que por su contenido puede ser considerado como el reconocimiento conjunto de los Presidentes de los países miembros de los derechos que asisten a los trabajadores en el contexto de la integración regional. Se trata de un instrumento de principios, cuya aprobación es un avance importante y muy especialmente la creación de la Comisión Socio-Laboral (art. 20), instancia tripartita que opera como órgano auxiliar del Grupo Mercado Común.

Luego de haber descrito el modo en el cual se dio el citado proceso, Campero nos presenta seis tesis (en forma de acciones a futuro) que debieran ser consideradas como orientaciones para enfrentar los desafíos planteados por el proceso de integración:

  1. Fortalezcamos el estatus institucional de los asuntos sociolaborales.
  2. Diseñemos las políticas vinculadas a la Dimensión Social de la Integración como un proceso progresivo y armónico con las políticas económicas y comerciales.
  3. Asumamos que las realidades nacionales no se diluyen por los procesos de integración.
  4. Promovamos la Concertación y el Diálogo Social y político como un método para desarrollar convicciones que fortalezcan la Dimensión Social de la Integración.
  5. Impulsemos políticas destinadas a fortalecer a los actores sociales a fin de garantizar su papel protagónico en el proceso de integración. En particular el sindicalismo a nivel nacional y subregional.
  6. Aseguremos la rigurosa observancia de la Declaración de autoridades del Mercosur en relación a que la existencia de regímenes democráticos en los países miembros y su fortalecimiento constituyen una condición para la integración.

El texto finaliza con la presentación de una serie de políticas tendientes a operacionalizar las tesis expuestas arriba.

 

  

Este texto es parte de la serie ProSur, una publicación de las oficinas de la Fundación Friedrich Ebert en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, que trata cuestiones significativas de la integración regional en el Cono Sur, con el objetivo de señalar las distintas dimensiones de cada problemática, sus interrelaciones y de abrir el debate en torno a las alternativas políticas correspondientes.

 

 

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