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Hoy en día es evidente la importancia de la economía
informal pues se trata de la principal fuente generadora de empleo
en los países latinoamericanos, donde más del 53%
de la población económicamente activa de la región
está absorbido por este sector. Entre 1990 y 2004, el aporte
de la economía informal en términos de generación
de empleos tuvo un incremento de 4,6 porcentual. Según los
datos de la OIT, en la
década pasada, de cada 100 nuevos puestos de trabajo, entre
el 75 y el 80% lo generó dicho sector.
Como señaló el Director General de la OIT en el
Informe preparado para la Decimosexta Reunión Regional Americana,
mayo 2006: En América Latina hay 103 millones de personas
que trabajan en la informalidad, muchas veces sin derechos laborales
ni protección social, lo que sumado a la cantidad de personas
desempleadas permite concluir que el déficit de empleo formal
afecta a 126 millones de personas.
La
expresión "sector informal" (también llamado
«sector no estructurado») se utilizó por primera
vez por la OIT en un estudio titulado: Employment, incomes and
equality: A strategy for increasing productive employment in Kenya
(Ginebra, 1972). Una de las conclusiones principales a que se llegó
en estos informes fue que el problema social más importante
en algunos países no era el desempleo, sino la existencia
de un gran número de «trabajadores pobres», que
producen bienes y servicios sin que sus actividades estén
reconocidas, registradas o protegidas por las autoridades públicas.
En 2002 durante la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT),
la OIT presentó un marco conceptual para el empleo en la
economía informal, que relacionaba el concepto del empleo
en el sector informal, basado en la empresa, con un concepto del
empleo informal más amplio y basado en el puesto de trabajo.
Como resultado de ello, podría realizarse una distinción
entre el empleo en la economía informal, el empleo informal,
el empleo en el sector informal y el empleo informal fuera del sector
informal.
La Resolución
relativa al trabajo decente y la economía informal que
se debatió durante la CIT planteaba que el término
economía informal es preferible al de sector
informal, ya que las actividades de los trabajadores y las
empresas a los que se aplica no se pueden asociar con un único
sector de la economía, pues sus actividades abarcan diversos
sectores.
No existe un consenso generalizado acerca de la descripción
o definición sobre el término economía
informal, por lo tanto resulta más conveniente explicitar
algunas de las características que sí tienen en común
los trabajadores y empresarios de la economía informal.
La economía informal comprende una multiplicidad de actividades
y diversidad de relaciones laborales:
el trabajo independiente en microempresas individuales con trabajadores
familiares o aprendices o trabajadores asalariados;
trabajadores familiares auxiliares, independientemente de si trabajan
en empresas del sector formal o informal;
miembros de cooperativas de productores informales;
el trabajo a domicilio en régimen de tercerización;
trabajo por cuenta propia en actividades de subsistencia (venta
callejera, recolección de residuos, etc.).
El
conjunto es altamente heterogéneo y mantiene con el sector
formal una estrecha vinculación, lo que sucede en la economía
informal repercute en el trabajo de la economía formal y
viceversa
Una característica central que define a la actividad informal
es la vulnerabilidad, pues la mayoría de las personas que
trabajan o tienen empresas informales se encuentran en condiciones
de gran inestabilidad laboral y falta de seguridad de ingresos así
como también están más expuestas a correr graves
riesgos para su seguridad y salud.
En América Latina en particular, se hace necesario destacar
la relación existente entre economía informal, pobreza
y trabajo femenino. Como se indica en el Panorama Social de América
Latina 2005 -CEPAL-, la región no ha avanzado en el proceso
de superación de la pobreza. Por el contrario, se registra
un estancamiento: entre 1999 y 2002, la tasa de pobreza disminuyó
sólo 0,4%, y la pobreza extrema creció 0,3%, abarcando
al 18,8% de la población regional. La evolución de
la pobreza y la indigencia se caracterizó por variaciones
más bien pequeñas. Asimismo, sistemáticamente,
la situación de pobreza y de indigencia afecta a más
mujeres que varones. 
La pobreza condiciona a la mayoría de las personas a generar
o aceptar un trabajo en la economía informal, y son los bajos
ingresos que obtienen en estas ocupaciones, así como la precariedad
y la falta de protección social, los que crean un círculo
vicioso de pobreza del cual es muy difícil salir. Al mismo
tiempo, no sólo un mayor porcentaje de la fuerza de trabajo
femenina, en comparación con la masculina, trabaja en la
economía informal, sino que, en el interior de ésta,
las mujeres particularmente, las indígenas y las negras
están concentradas en los segmentos de menores ingresos,
más desprotegidos y con menores posibilidades de organización
y representación de intereses.
Por todo esto, la OIT propone analizar el trabajo en la economía
informal fundamentalmente a partir del déficit de trabajo
decente. Y esta perspectiva puede verse reflejada en la nueva Recomendación
195: Desarrollo de los recursos humanos: educación, formación
y aprendizaje permanente, donde se establece que :
Los
Miembros deberían definir políticas de desarrollo
de los recursos humanos, de educación, de formación
y de aprendizaje permanente que:
d) respondan al reto de transformar las actividades de la economía
informal en trabajos decentes plenamente integrados en la vida
económica; las políticas y programas deberían
formularse con el fin de crear empleos decentes y ofrecer oportunidades
de educación y de formación, así como la
validación de los conocimientos y las competencias adquiridos
anteriormente, a fin de ayudar a los trabajadores y los empleadores
a integrarse en la economía formal (art. 3, d).
En este sentido, la educación básica y la formación
continua comienzan a considerarse esenciales para capacitar a las
personas que se desempeñan en actividades informales e imprescindibles
para las estrategias de reducir la pobreza e implantar un desarrollo
socioeconómico sostenible.
En este contexto, el subsitio "Economía informal y
formación" presenta un espacio para el tratamiento de
cada uno de estos aspectos - ya que la comprensión, abordaje
y mejora de las condiciones de vida y empleo de las personas involucradas
en la economía informal requiere de políticas diferenciales
y focalizadas- sin perder de vista una visión de conjunto
que muestre esta problemática en todas sus dimensiones.
El subsitio se estructura de la siguiente forma:
IFP
y economía informal: sección temática
que describe las acciones llevadas a cabo por las IFP de América
Latina y el Caribe en materia de formación destinada a
trabajadores y empresas de la economía informal.
Economía
informa l- Trabajo decente - Pobreza: se presenta documentación
y análisis, por un lado, sobre la economía informal,
el trabajo decente y la pobreza; por otro, los vínculos
entre las diversas categorías, así como los planes
y programas de acción implementados para erradicar la pobreza,
disminuir los déficit de trabajo decente y, en especial,
aquellos que atañen a la economía informal.
Economía
informal y género: se presenta un conjunto de documentos
y experiencias cuyo análisis permite tener otra mirada
sobre la economía informal.
Economía
Informal y grupos vulnerables: sección temática
que contiene documentación sobre los programas destinados
a la formación de grupos vulnerables: mujeres, jóvenes,
personas con discapacidad, grupos étnicos.
Economía
Informal por sector de actividad: esta sección brinda
documentación sobre los programas focalizados en los trabajadores
y unidades económicas informales según sector de
actividad. Así el subsitio se divide en planes y programas
en:
a) el área rural;
b) el sector industrial;
c) el sector de servicios.
Información estadística: sección dedicada
al tratamiento del tema de la estadística sobre el sector
y el empleo informal. Consta de una presentación, para
luego poner a disposición las bases de datos tanto de la
OIT como de otros organismos, diversos recursos que la OIT posee
en esta área, documentos de interés, y enlaces a
los propios sitios web y a materiales relevantes de los Institutos
Nacionales de Estadística de la región.
Documentos
y publicaciones: sección destinada a la presentación
de libros, documentos, informes y publicaciones periódicas
de interés en función de los objetivos del sitio.
Eventos:
Cartelera de eventos sobre los temas del sitio.
Enlaces:
esta sección cuenta con enlaces de interés a sitios
web de la OIT, de otros organismos internacionales, organizaciones
nacionales, vinculados con la temática.
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