29. ¿Cómo se define la certificación
de competencias laborales?
Es el reconocimiento público, documentado, formal y temporal
de la capacidad laboral demostrada por un trabajador, efectuado con
base en la evaluación de sus competencias en relación
con una norma y sin estar necesariamente sujeto a la culminación
de un proceso educativo.(1)
La certificación es la culminación del proceso de reconocimiento
formal de las competencias de los trabajadores; implica la expedición
por parte de una institución autorizada, de una acreditación
acerca de la competencia poseída por el trabajador. Normalmente
la certificación se otorga como un reconocimiento a la culminación
de un proceso de formación, basada en el tiempo de capacitación
y práctica, así como en los contenidos evaluados. Ello
no necesariamente asegura que se esté haciendo una evaluación
de competencias.
El refuerzo dado al concepto de certificación pretende alejarlo
de la concepción académica de credencial obtenida al concluir
estudios y haber resuelto apropiadamente las pruebas, y acercarlo a
la descripción de las capacidades laborales reales del trabajador,
en algunos casos sin dar relevancia a la forma como adquirió
tales competencias. Ello lo acerca a la idea de reconocimiento de saberes
o de aprendizajes previos, como se le denomina en algunos países.
En la región existen experiencias en el ámbito de la
certificación desde los años setenta; por ejemplo, un
proyecto realizado por Cinterfor/OIT en 1975, encaminado a medir y certificar
las calificaciones adquiridas con base en cursos de capacitación
o por experiencia laboral o por la combinación de las dos. Ya
desde ese año las instituciones de formación notaron la
necesidad de acreditar las capacidades laborales que los trabajadores
adquirían a través de su experiencia laboral, así
como dotar a los sistemas de intermediación laboral de mejores
herramientas para ubicar laboralmente a los candidatos. En ese momento,
se definió la certificación como un proceso tendiente
a reconocer formalmente las calificaciones ocupacionales de los trabajadores,
independientemente de la forma como tales calificaciones fueron adquiridas.(2)
El fin de la certificación es otorgar un reconocimiento de la
competencia de los trabajadores; tal reconocimiento lleva incluido un
proceso de evaluación y uno de formación. La certificación
es una síntesis en el proceso de formación del individuo
pero no un punto final; se trata de un proceso continuo validado a lo
largo de la vida laboral. El certificado lleva implícito un proceso
de evaluación realizado acerca de las competencias en él
acreditadas.
Un certificado de competencia laboral se refiere a un desempeño
concreto en el cual el trabajador ha demostrado ser competente por medio
de la evaluación de competencias. La base sobre la cual se expide
el certificado es una norma de competencia laboral y, como se estableció
en su momento, la norma está construida a partir de las competencias
necesarias para desempeñarse efectivamente en una situación
concreta de trabajo.
SENAI de Brasil define la certificación, como el proceso de
reconocimiento formal de las competencias de una persona, independientemente
de la forma como fueron adquiridas.(3)
En INEM de España, la certificación es definida como
la expedición de un certificado por parte de las autoridades
laborales, organismos de formación o personas autorizadas que
acreditan que un trabajador es capaz de aplicar los conocimientos, destrezas,
actitudes y comportamientos necesarios para el ejercicio de una actividad
profesional concreta.(4)
En el sistema mexicano la certificación es definida como un
proceso por medio del cual un organismo de tercera parte reconoce y
certifica que un individuo ha demostrado ser competente para una función
laboral determinada, independientemente de la forma en que la haya adquirido
y con base en una norma reconocida a nivel nacional.(5)
INA de Costa Rica define la certificación como el reconocimiento
oficial de las cualificaciones profesionales que posee una persona (conocimientos,
habilidades y actitudes), independientemente de la forma como fueron
adquiridas, ya sea mediante la participación en acciones sistemáticas
de formación profesional, o como resultado del ejercicio de una
profesión sin capacitación previa.(6)
Cada vez más países, instituciones y sistemas de formación
están adoptando medidas para el reconocimiento de las competencias
desarrolladas fuera de la escuela. En Brasil, SENAI adelanta un proyecto
estratégico nacional, que realiza aplicaciones piloto en varios
sectores ocupacionales para certificar competencias adquiridas en la
experiencia. En Chile, SENCE a instancias del programa Chile Califica,
trabajando con el sector privado, maneja un componente que articula
las acciones de formación con la certificación de competencias
forjadas en el trabajo para nueve sectores ocupacionales inicialmente.
En Argentina, desde el Ministerio del Trabajo, con financiamiento BID/FOMIN,
se desarrolla un programa en cuatro sectores de la economía que
diseña y prueba mecanismos para la certificación y la
formación de trabajadores.(7)
Reconocer las competencias desarrolladas durante el ejercicio laboral
se puede convertir en un poderoso motor para la adquisición de
nuevas competencias; genera mejores señales para la elaboración
de programas de formación y los dota de mayor precisión
al resolver las necesidades de formación requeridas para alcanzar
determinado nivel de competencia.
La certificación de competencias adquiere ahora un valor relacionado
profundamente con la empleabilidad de los trabajadores, en la medida
en que los certificados se refieren a competencias de base amplia, que
facilitan su transferibilidad entre diferentes contextos ocupacionales.
También, bajo el concepto de formación continua y permanente,
se reconoce hoy la vigencia limitada de un certificado, de hecho su
poseedor debe actualizar la certificación en los plazos que se
hayan fijado. Esto tiene la finalidad de garantizar que se ha mantenido
al tanto de los cambios que la organización del trabajo y la
tecnología hayan podido producir en su área ocupacional.
Otras características de la certificación de competencias
son:(8)
Se realiza en un marco ocupacional coherente que permita a cualquiera
reconocer el contenido de la ocupación que se está certificando.
En esta línea se pueden referir los ejemplos de las Cualificaciones
Profesionales Nacionales (NVQ) en el Reino Unido, o la Matriz de Cualificaciones
en México o el Catálogo Nacional de Cualificaciones en
España.
Requiere un marco de legitimidad y valoración del certificado.
Ello significa que lo valoren, tanto los empresarios, como los trabajadores
y el Estado. El valor de un certificado se puede asemejar gráficamente
hablando, al dinero. Un billete no vale más por su diseño,
colorido o tamaño sino por el valor que le asigna la sociedad
y la economía que lo utilizan.
Debe llevarse a cabo con un mecanismo sencillo, no burocratizado
y menos costoso para el usuario que otras alternativas. Siguiendo con
la metáfora del dinero(9)
la gente lo usa porque encuentra que es un mejor referente para entenderse
que, por ejemplo, cambiar directamente manzanas por queso, o sal por
arroz.
Tener legitimidad y credibilidad. Es decir, el proceso de certificación
debe nacer de un mecanismo institucional creíble y socialmente
reconocido. Si existen muchos tipos y fuentes de certificados, pronto
los malos certificados desplazarán a los buenos. Mucha gente
acudirá a las certificaciones de menor calidad que seguramente
serán más accesibles y menos estrictas.
Facilitar la transparencia. Ello implica que un trabajador sepa
lo que el certificado dice de él, lo que se espera de su desempeño;
así como el empleador pueda ver, sin lugar a dudas, el tipo y
alcance de las competencias poseídas por el trabajador.
Permitir la configuración del concepto de aprendizaje permanente.
Porque efectúa el reconocimiento de todos los saberes y valora
los conocimientos y las aptitudes adquiridas en todos los ámbitos
de la vida pero también se articula con la oferta de oportunidades
de formación, que permitan complementar las competencias aún
no poseídas. El proceso de reconocimiento de competencias debe
ofrecer todas las posibilidades educativas y formativas para motivar
al candidato hacia su desarrollo profesional. Crear una cultura del
aprendizaje implica, entre otras cosas, ampliar las oportunidades de
formación.
1 Irigoin, M.; Vargas, F., Competencia Laboral.
Manual de conceptos, métodos y aplicaciones en el sector salud,
Montevideo, Cinterfor/OIT, 2002.
2 Agudelo, Santiago, Certificación Ocupacional.
Manual didáctico, Montevideo, Cinterfor/OIT, 1993.
3 SENAI, Metodologia de Avaliação e
Certificação de Competencias, Brasilia, 2002.
4 INEM, Metodología para la ordenación
de la Formación Profesional Ocupacional, Madrid, 1997.
5 CONOCER, Sistemas Normalizado y de Certificación
de Competencia Laboral, México, 1997.
6 Experiencia del INA en el marco de la Normalización,
Formación y Certificación de Competencias Laborales, INA,
2001.
7 En Chile los sectores son: gastronomía, turismo
receptivo, vitivinicultura, minería, gas y electricidad, informática,
frutícola, logística y transporte, y metal-mecánico:
ver mayor información en: www.sence.cl
www.chilecalifica.cl.
En Argentina se cubre el sector gráfico, alimentos, automotor
y metal-mecánico; mayor información en www.cinterfor.org.uy/competencias/observatorio
de experiencias
8 Vargas, F., Competencia Laboral en la práctica,
Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004.
9 Desarrollada por Jean Björnavold en varios documentos
para CEDEFOP.