7. ¿Qué es el análisis ocupacional?
La identificación de los contenidos de las ocupaciones derivó
de los intentos por lograr clasificaciones de los trabajos, a fin
de establecer diferentes niveles de remuneración. Los primeros
antecedentes en la identificación de contenidos del trabajo
produjeron las categorías de clasificaciones utilizadas a los
efectos de la negociación colectiva. En esos años de
comienzos del siglo XX, las diferenciaciones más descriptivas
no pasaban de referirse a categorías como trabajador,
empleado, capataz, supervisor,
gerente; reflejando así, el estado de la organización
del trabajo. Posteriormente las descripciones aparecieron muy ligadas
a la lógica de los puestos de trabajo descritos; apegadas a
la descripción exhaustiva pero también incluyendo un
alto ingrediente jerárquico; diferenciando el trabajo de planta,
del trabajo de oficina; y el trabajo de hacer, del trabajo de pensar.(1)
Con el tiempo, las clasificaciones fueron adquiriendo complejidad;
su creciente importancia en la negociación salarial ocasionó
la intervención del Estado para su definición. Cada
vez más, nuevas ramas de producción fueron objeto de
clasificación y la mayor cantidad de definiciones disponibles
desembocó en el perfeccionamiento de técnicas de análisis
de puestos de trabajo. Se diseñaron y establecieron un conjunto
de métodos para ponderar diferentes factores de incidencia
que pretendían establecer la complejidad y profundidad de un
puesto de trabajo, de modo que se pudieran especificar las características
educativas, habilidades, destrezas y aun, condiciones físicas
de los candidatos. Asimismo las técnicas de análisis
de puestos fueron utilizadas para diseñar escalas salariales
que tomaban en consideración aspectos como la responsabilidad,
el esfuerzo físico, el esfuerzo mental, el ambiente de trabajo,
etc.
Los cambios en los contenidos ocupacionales y en las formas de organización
del trabajo, así como las nuevas exigencias en el desempeño
competente de los trabajadores, han delatado la obsolescencia de los
métodos científicos de análisis de
puestos. La alta especificación de tales análisis riñe
con la flexibilidad requerida en el desempeño eficiente. La
fragmentación de actividades propia del análisis de
puestos, no se lleva bien con la polivalencia y mayor participación
exigida. La tradicional diferenciación entre quien hace y quien
decide se diluye en las nuevas formas de organización de equipos
de trabajo autónomos y en la disminución de los niveles
medios, típica de las estrategias de aplanamiento organizacional.
Se han perfeccionado actualmente varias metodologías para
el análisis ocupacional que pretenden identificar contenidos
ocupacionales y facilitar la descripción de las competencias
requeridas para el desempeño en una ocupación. A partir
de tal descripción se siguen sustentando muchas de las actividades
de gestión de recursos humanos (selección, promoción,
remuneración, capacitación, certificación, evaluación).
A continuación se citan algunas definiciones de análisis
ocupacional de Cinterfor/OIT, INEM de España,
Secretaría del Trabajo y Previsión Social de
México, SENA de Colombia y American College Testing
(ACT):
Cinterfor/OIT: Proceso de identificación a través
de la observación, la entrevista y el estudio, de las actividades
y requisitos del trabajador y los factores técnicos y ambientales
de la ocupación. Comprende la identificación de las
tareas de la ocupación y de las habilidades, conocimientos,
aptitudes y responsabilidades que se requieren del trabajador para
la ejecución satisfactoria de la ocupación, que permiten
distinguirla de todas las demás.(2)
También, Pujol (1980) lo definió como el proceso
de recolección, ordenamiento y valoración de la información
relativa a las ocupaciones, tanto en lo que se refiere a las características
del trabajo realizado, como a los requerimientos que estas plantean
al trabajador para un desempeño satisfactorio.(3)
El análisis ocupacional fue muy utilizado en la década
de los ochenta y aún hoy se aplica en algunos casos. Su fórmula
básica radica en definir la sentencia inicial del trabajo:
¿Qué hace el trabajador, para qué lo hace y cómo
lo hace? Incluye también el enunciado de las habilidades y
destrezas necesarias, así como los conocimientos aplicados.
Un aspecto notorio es la inclusión de características
físicas tales como la coordinación, la destreza y los
diferentes tipos de esfuerzo o desplazamiento físico en una
determinada labor.
La OIT en su glosario de términos(4)
define el análisis ocupacional como la acción
que consiste en identificar, por la observación y el estudio,
las actividades y factores técnicos que constituyen una ocupación.
Este proceso comprende la descripción de las tareas que hay
que cumplir, así como los conocimientos y calificaciones requeridos
para desempeñarse con eficacia y éxito en una ocupación
determinada.
Instituto Nacional de Empleo de España (INEM): El proceso
de análisis ocupacional se centra en la revisión de
diferentes fuentes (clasificación de ocupaciones, información
económica sectorial, estudios de necesidades de formación)
y se desarrolla en dos grandes fases: la primera es el establecimiento
de la estructura ocupacional de la familia profesional y la segunda
es la determinación de perfiles profesionales de las ocupaciones.
Utiliza el método de análisis funcional y lo considera
un instrumento superador del análisis de tareas. Considera
a la ocupación una agrupación de actividades profesionales
pertenecientes a diferentes puestos de trabajo con características
comunes, cuyas tareas se realizan con normas, técnicas y medios
semejantes, y responden a un mismo nivel de cualificación.
El perfil profesional, resultante en la segunda fase, es la descripción
de competencias y capacidades requeridas para el desempeño
de una ocupación, así como sus condiciones de desarrollo
profesional; está compuesto por la declaración de la
competencia general, la descripción de las unidades de competencia;
la identificación de las realizaciones profesionales, la descripción
y agrupamiento de las tareas y la especificación de los criterios
de ejecución.(5)
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social de
México define el análisis ocupacional como una metodología
enfocada a la obtención, ordenación y valoración
de datos relativos a los puestos de trabajo, los factores técnicos
y ambientales característicos en su desarrollo y las habilidades,
conocimientos, responsabilidades y exigencias requeridos a los trabajadores
para su mejor desempeño. Por ello, se recaba la información
en los centros de trabajo, se clasifican en ocupaciones los puestos
relacionados entre sí y se integran, una vez clasificados,
en un catálogo.(6)
SENA de Colombia define el concepto de estudio ocupacional
como: la recopilación sistemática, procesamiento
y valoración de la información referente al contexto
empresarial, económico, laboral, tecnológico y educativo
de un sector ocupacional, a las funciones que desarrollan las empresas
de ese sector para lograr su propósito, a las estructuras ocupacionales
y a las competencias laborales asociadas a cada área ocupacional.(7)
El proceso que está adelantando esta institución en
el ámbito de la formación basada en competencia laboral,
facilita la definición del estudio ocupacional asociado, no
solo a la identificación de las características del
sector ocupacional, sino también, a la identificación
de las funciones productivas y elaboración de normas de competencia
laboral y titulaciones requeridas por el sector.
Para el American College Testing (ACT) es la recolección
sistemática y analítica de la información sobre
las acciones que realizan los empleados en el desempeño de las
tareas relacionadas con su empleo.
Esta organización desarrolló una metodología
de análisis ocupacional en 1993 para identificar las competencias
y destrezas comunes a través de todas las ocupaciones dentro
de un entorno de trabajo.(9)
Una vez obtenidos los comportamientos comunes, se pide a grupos de
trabajadores que clasifiquen tales comportamientos en términos
de la importancia que tienen para su ocupación y la frecuencia
con que los practican. Ya clasificados y ponderados; los comportamientos
dan una idea del tipo de competencia que debe fortalecerse en los
trabajadores para mejorar transversalmente su empleabilidad. De este
modo, los programas educativos y de formación pueden enfocar
el desarrollo de las competencias transferibles logrando mayores efectos
en la empleabilidad de los trabajadores.
1 Jobert, Annette, Las grillas de clasificación
profesional, algunas referencias históricas, en: Formación
Profesional: Calificaciones y clasificaciones profesionales, Buenos
Aires, Piette-Humanitas, 1990.
2 Agudelo, Santiago, Certificación ocupacional.
Manual didáctico, Montevideo, Cinterfor/OIT, 1993.
3 Pujol, Jaime, Análisis Ocupacional. Manual
de aplicación para instituciones de formación, Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1980.
4 OIT, Formación profesional. Glosario
de términos escogidos, Ginebra. 1993.
5 INEM, Metodología para la ordenación
de la formación profesional ocupacional, Madrid, 1995.
6 Secretaría del Trabajo y Previsión
Social, Catálogo Nacional de Ocupaciones, México,
1986.
7 SENA, Guía para la elaboración
de estudios ocupacionales, Dirección de empleo, Bogotá,
1998.
8 SENAI, Metodología de elaboración
de perfiles profesionales, Brasilia, 2002.
9 ACT, Fundamentos básicos para el desarrollo
de las competencias de trabajo, Iowa City, 1998.