Aguado, D.; Arranz, V.
Desarrollo de competencias mediante blended learning: un análisis
descriptivo.
PIXEL-BIT. Revista de Medios y Educación.
Sevilla, Universidad de Sevilla. n. 26, jul. 2005.
Introducción
El creciente interés de las organizaciones por implantar programas
destinados a desarrollar personas ha generado, en los últimos
años, una avalancha de herramientas de formación informatizadas
(Gil, 2001; Píriz y Carbonell, 2002). Sin embargo, parece observarse
que las estrategias pedagógicas implementadas en dichos programas
no han evolucionado al mismo ritmo que las plataformas informáticas
desarrolladas al efecto, por lo que, en muchas ocasiones, las herramientas
han consistido en una mera informatización de libros, clases
magistrales, debates, y sucesiones de textos que se alejan mucho del
aprendizaje activo y constructivo (Barajas, 2002). Este hecho ha generado
un cierto descontento entre los expertos de la formación quienes
contemplan cómo se transgreden así las principales premisas
para el aprendizaje como son la interacción personal, la reflexión,
la práctica, etc.
Unida a esta preocupación nos encontramos con la insatisfacción
manifestada por los alumnos, puesta de manifiesto a través de
las altas tasas de abandono de los programas on-line, y debida, en gran
parte, al alto grado de motivación y compromiso que exige este
medio por parte del alumno. Igualmente, pese a la generalización
progresiva del uso de Internet, éste no es un recurso familiar
para todos los alumnos (Gutiérrez-Maldonado y otros, 2002)
Si centramos nuestra atención en el ámbito del desarrollo
de competencias, en el que el comportamiento emerge como el gran objetivo
sobre el que trabajar, somos plenamente conscientes de que únicamente
con herramientas e-learning será muy complicado desarrollar competencias.
Pocas personas serán capaces de aprender a negociar leyendo en
una pantalla, o a dirigir equipos de alto rendimiento participando en
un foro. Por este motivo, los profesionales de la formación tratan,
cada vez más, de transitar desde los modelos e-learning puros
hasta modelos mixtos de aprendizaje que combinen los métodos
online con los presenciales.
Es lo que se denomina el blended learning (Reay, 2001; Osguthorpe y
Graham, 2003).
La idoneidad de este método para el desarrollo de competencias
parece reposar en la naturaleza del propio objeto de aprendizaje (las
competencias) y en la dificultad o limitaciones que aún plantea
el entorno informático como medio eficaz de aprendizaje y desarrollo.