La formación por competencias. Instrumento
para incrementar la empleabilidad
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3. LA FORMACIÓN POR COMPETENCIAS Y LA EMPLEABILIDAD
Los tradicionales esquemas organizativos y conceptuales
de la formación profesional han sido rebasados por las nuevas tendencias
de la organización del trabajo, el surgimiento de nuevas demandas hacia
los trabajadores y el nuevo papel que juegan, ante la formación, los
actores sociales.
La posibilidad de que el empleo se convierta en un
medio de mejorar las condiciones de vida de los países y favorezca su
inserción en la economía mundial, modernizando sus economías locales,
ampliando la calidad y oferta de bienes y servicios disponibles y promoviendo
el desarrollo, se juega en buena medida con la actualización de los
sistemas de formación profesional.
Disponer de trabajadores adecuados, competitivos y
competentes, con los conocimientos, habilidades y comprensión necesarios
para ejercer sus empleos está muy ligado a la modernización de la formación
profesional.
Modernizar los programas: Hacia la formación por
competencias
Muchos programas de formación actualmente utilizados
están obsoletos o son anticuados en su concepción. En el fondo, los
nuevos programas de formación deben comportar transformaciones en su
estructura que tiende a ser de carácter modular, en sus contenidos
que se mueven hacia conceptos de amplio espectro y de fortalecimiento
de principios básicos y finalmente, en sus formas de entrega
que comportan nuevas estrategias pedagógicas para el proceso de aprendizaje.
La rapidez del cambio en los contenidos de las ocupaciones
así como la necesidad de profundizar en nuevas habilidades, han facilitado
el nacimiento de una nueva concepción de la formación profesional centrada
más en ocupaciones, ampliamente definidas, que en puestos de trabajo
y orientada hacia el desarrollo de competencias laborales.
También, la actividad pedagógica, las metodologías
de formación y la gestión educativa, han cambiado y están aprovechando
decididamente las ventajas de la informática y el potencial que se abre
con un nuevo papel que pueden jugar los instructores.
Hay que definir parámetros estratégicos para la empresa
y las ocupaciones, no descripciones detalladas de tareas. Al trabajador
debe enfocársele hacia el desarrollo de su capacidad de aprender. De
este modo podrá ejecutar su trabajo sin que se le deba decir exactamente
cada paso de lo que se debe hacer. Así, el trabajador calificado es
el eje de la estrategia de competitividad.
La formación basada en competencias parte de reconocer
todos los cambios y necesidades descritos. Se acerca más a la realidad
del desempeño ocupacional requerido por los trabajadores. Pretende mejorar
la calidad y la eficiencia en el desempeño, permitiendo trabajadores
más integrales, conocedores de su papel en la organización, capaces
de aportar, con formación de base amplia que reduce el riesgo de obsolescencia
en sus conocimientos.
El concepto de competencia laboral envuelve una capacidad
comprobada de realizar un trabajo en el contexto de una ocupación. Implica
no solo disponer de los conocimientos y habilidades, hasta
ahora concebidos como suficientes en los procesos de aprendizaje para
el trabajo, ya que define la importancia de la comprensión de
lo que se hace y conforma un conjunto de estos tres elementos totalmente
articulados.
Formar por competencias implica "ir más allá",
sobrepasar la mera definición de tareas, ir hasta las funciones y los
roles. Facilitar que el individuo conozca los objetivos y lo que se
espera de el.
Que es una competencia laboral?
Se ha definido como una capacidad de hacer, de efectuar
las funciones de una ocupación claramente especificada conforme a los
resultados deseados.
Se puede visualizar como un conjunto formado por la
intersección de los conocimientos, la comprensión y las habilidades
(gráfico 1). En particular la compresión facilita al trabajador conocer
los objetivos de lo que hace y la conexión de sus funciones con tales
objetivos. Estos tres componentes deben existir en la proporción adecuada
para hacer que un individuo pueda efectivamente desempeñarse en una
ocupación.
Existen, no obstante, varias definiciones de las competencias
laborales:
"Capacidad productiva de un individuo que se
define y mide en términos de un desempeño, no solamente en términos
de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes; las cuales son
necesarias pero no suficientes".
"Habilidad multifacética para desempeñar una
función productiva de acuerdo con una norma reconocida".(4)
"Atributo que el empresario de alto rendimiento
de hoy, busca en los empleados de mañana".(5)
"Un conjunto identificable y evaluable de
conocimientos, actitudes, valores y habilidades relacionados entre sí
que permiten desempeños satisfactorios en situaciones reales de trabajo,
según estándares utilizados en el área ocupacional".(6)
Una norma (estándar) de competencia laboral describe
lo que un trabajador es capaz de hacer, la forma en que puede
juzgarse si lo que hizo esta bien hecho y el contexto laboral en el
que se espera que lo haga. (7)

Se suelen diferenciar varios tipos de competencias.
Una de las más frecuentes diferenciaciones las divide en tres grupos:
Básicas, Genéricas y Específicas.
Las Competencias Básicas se adquieren como resultado
de la educación básica. Se refiere a las habilidades para lectura, escritura,
comunicación oral, matemáticas básicas. (Basic Skills en E.E.U.U.,
Core Skills en U.K., Key Competencies en Australia, Capacidades
Básicas en Francia)
Las Competencias Genéricas se refieren comportamientos
laborales propios de desempeños en diferentes sectores o actividades
y usualmente relacionados con la interacción hacia tecnologías de uso
general. Tal es el caso del manejo de algunos equipos y herramientas
o competencias como la negociación, la planeación, el control, la interacción
con clientes, etc. (Core Behaviors en E.E.U.U, Generic Units
en U.K. y Cross Industry Standars en Australia)
Las Competencias Específicas están directamente relacionadas
con el ejercicio de ocupaciones concretas y no son fácilmente transferibles
de uno a otro ámbito, dadas sus características tecnológicas. Es el
caso de competencias como la operación de maquinaria de control numérico,
el chequeo de pacientes, la elaboración de estados financieros. (Industry
Especific Standards en U.K. y Australia).
Las diferentes experiencias adelantadas en materia
de competencias, están arraigadas en muchos casos a la cultura educativa
de cada país. De este modo se han conformado tres modelos básicos de
formación por competencias (8):
- Modelo Conductista : Aplicado en los Estados Unidos.
Se basa en el estudio del desempeño para establecer los factores que
permiten a un trabajador un desempeño superior. Indaga por las características
del individuo que conducen a tal desempeño.(9)
- Modelo Funcionalista : Aplicado en Gran Bretaña, busca
detectar los elementos esenciales que contribuyen significativamente
al logro del resultado deseado. Se pregunta cuales son las funciones
esenciales en las que el trabajador debe comprobar su capacidad de
desempeño.
- Modelo Constructivista : Utilizado en Australia y Francia.
Parte de la idea de resolver las disfuncionalidades y problemas que
hay en la organización a fin de lograr los objetivos. Las disfunciones
se resuelven a partir de la capacitación y la organización de la producción.
Intenta resolver la pregunta : Que desempeño debe mostrar el
trabajador para resolver las disfunciones de la organización?
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4. Notas de formación. Centro de la OIT. Turín.
5. Según el informe de SCANS, 1993
6. Res. No.55/96. Consejo Federal de Cultura y Educación.
Argentina. Boletín Cinterfor 141. Dic. 1997. (p. 100)
7. CONOCER. Sistema Normalizado y de Certificación de
Competencia Laboral. México. 1997.
8. Una mayor ilustración en : Mertens, Leonard.
Formación por Competencias, Surgimiento y Modelos. Disponible en el
CINTERFOR.
9. Bajo esta concepción se hizo el informe SCANS en
1992. Ver recuadro al final.