BOLETÍN
149
Competencias Laborales en la formación
profesional
Montevideo: Cinterfor
Boletín Técnico Interamericano
de Formación Profesional Número 149, mayo-agosto 2000
ESTE NÚMERO
ÍNDICE
ESTE NÚMERO
Por lo menos data de un lustro la aparición masiva del enfoque de competencia
laboral en el escenario de la formación profesional de América Latina
y el Caribe. Con una buena dosis de promesas renovadoras, los modelos
de competencia laboral fueron poco a poco incorporándose en las acciones
cotidianas de las instituciones.
Desde México hasta Argentina, incluyendo los países del Caribe angloparlante,
no existe hoy prácticamente un solo lugar donde se practique la formación
en ausencia de alguna de las características implícitas en la concepción
del trabajo competente.
Las actividades de formación, caracterizadas en esta década por la
creciente variedad de iniciativas, actores y fuentes de financiamiento,
están agregando un nuevo rasgo distintivo, un nuevo lenguaje que, desde
diversas interpretaciones y aproximaciones, está convergiendo crecientemente
hacia la conformación de todo un nuevo bagaje conceptual y técnico.
El enfoque de competencias ha impulsado la construcción de un acervo
de conocimiento propio de la formación profesional. Muchas instituciones
han revisado su forma de acercarse al trabajo, de identificar las necesidades
formativas, de diseñar planes y programas, de formar a sus docentes,
de evaluar a los participantes y de certificar los logros.
Este número del Boletín Técnico de Cinterfor/OIT tiene por objetivo
el constituirse en un aporte adicional a la ya amplia gama de experiencias
y conceptos desarrollados o reelaborados en la región, en materia de
formación profesional y competencias laborales. Esta publicación es,
por lo tanto, un componente más de nuestro esfuerzo permanente por difundir
nuevas aproximaciones, experiencias y aspectos particulares en la implementación
del enfoque de competencias laborales en América Latina y el Caribe.
Se inicia el Boletín con un artículo de Fernando Vargas Zúñiga,
en el cual se presenta, en primera instancia, una visión evolutiva del
concepto de competencias, para luego centrar la atención en el análisis
sobre el fuerte nexo existente entre evolución organizacional y las
competencias laborales. Se hace particular hincapié en las exigencias
en materia de competencias que han sido introducidas en el mundo del
trabajo como consecuencia de la incorporación de la tecnología de la
información a los procesos productivos, así como en el desarrollo de
un concepto de competencias que va más allá del individuo, haciendo
emerger la dimensión colectiva de las competencias laborales.
El siguiente trabajo fue elaborado por Maria Conceição Aruda,
y en él la autora sostiene que el nuevo modelo de cualificación profesional
no solo rompe con el anterior paradigma en materia formativa, sino que
también modifica los requerimientos comportamentales impuestos sobre
la fuerza de trabajo. Se describe el modo como el aislamiento y la fragmentación
de tareas han dejado el lugar a la comunicación, la interactividad y
el trabajo en grupos. Estas características de la organización del trabajo
ha tenido fuertes impactos en lo que se espera que los trabajadores
sepan hacer, por un lado, y, por el otro, en el modo como se espera
que los trabajadores se comporten en el relacionamiento y la interacción
con sus pares.
El artículo de R. McDonald, D. Boud, J. Francis
y A. Gonczi, dedicado enteramente a la evaluación de los resultados
de las acciones formativas, está estructurado en torno a los siguientes
puntos: las conexiones entre evaluación y aprendizaje; la necesidad
de focalizar la evaluación en las competencias; el reconocimiento de
las competencias adquiridas fuera del sistema de aprendizaje formal;
y la creación de sistemas de evaluación externos para las instituciones
de formación profesional.
Hector Masseilot presenta una visión sindical sobre el tema de las
competencias laborales en sus diversas dimensiones. El artículo conjuga
la descripción de distintas metodologías de identificación y normalización
de competencias, con la toma de posición sobre la manera en que los
sistemas de formación basados en competencias deben funcionar para que
sean funcionales a los trabajadores y a las sociedades en su conjunto.
El trabajo de Agustín Ibarra Almada aborda, en primer lugar,
el tema de los nuevos requisitos en materia de formación profesional
de la mano de obra, que surgen como resultado de la innovación tecnológica
y de las nuevas formas de organización del trabajo. La segunda parte
del artículo está dedicada a presentar el funcionamiento, actividades
y logros alcanzados por el Consejo de Normalización y Certificación
de Competencia Laboral (CONOCER) de México.
Mónica Sladogna, por su parte, comienza efectuando un análisis del
modo en el cual la formación profesional está presente en la estructura
del sistema educativo argentino. Posteriormente, centra la atención
en la educación media técnica y en la inclusión del enfoque de competencias
en la Educación Polimodal y en los Trayectos Técnicos-Profesionales.
Se dedica en este trabajo un espacio importante a la descripción de
la experiencia que el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET)
posee en materia de vinculación de los mundos laboral y educativo así
como en el campo de la formación basada en competencias.
El siguiente trabajo describe los antecedentes, las características
técnicas y los primeros resultados de la aplicación del enfoque de competencia
laboral en la Fábrica Nacional de Papel (FANAPEL) de Uruguay. El autor,
Fernando Vargas Zúñiga, es Consultor de Cinterfor/OIT en Competencias
Laborales, y tuvo un papel importante en el desarrollo de las acciones
que en este artículo se presentan.
George Gamerdinger aborda en su contribución a este número del Boletín
Técnico, en primer lugar, los desafíos generales que las instituciones
de formación profesional del Caribe están enfrentando para proveer contenidos
técnicos a sus cursos, sobre la base de las exigencias del mundo del
trabajo; y en segundo término, describe como se ha incorporado el enfoque
de competencias al desarrollo de la formación profesional en aquella
región.
El artículo escrito por Bonifacio Pedraza López esta centrado
en el sistema de cualificaciones profesionales de España. En él se sostiene
que dicho sistema constituye una propuesta que muestra cómo se puede
definir y articular un sistema de cualificaciones definido desde una
metodología de análisis funcional. Se presta particular atención aquí
al tema de cómo las demandas de los sectores productivos son atendidas
y a la participación de los actores sociales en la formación profesional.
Siguiendo con la presentación de algunos sistemas nacionales de formación,
el artículo elaborado por Ute Laur-Ernst constituye una descripción
del sistema alemán de educación y formación profesional, caracterizado
por su carácter dual (de formación en las aulas y en los lugares de
trabajo) y por la importante participación de los actores sociales.
La autora sostiene, ya desde el título mismo de su trabajo, que flexibilidad
y normalización en materia de capacitación, no son atributos contradictorios
al interior de un sistema formativo.
El último de los artículos de esta entrega del Boletín Técnico de Cinterfor/OIT,
dedicada especialmente al tema de las competencias laborales, fue escrito
por Marc Tucker y Betsy Brown. En él se analiza el desarrollo
e implementación de un sistema de normalización y certificación de competencias
en los EE.UU. Se describen los fundamentos sobre los cuales este sistema
se está construyendo, se identifican los obstáculos y dificultades que
está teniendo que enfrentar y, por último, se presentan los logros que
hasta el momento han sido alcanzados.
Luego de los artículos arriba mencionados, hay una sección dedicada
a la presentación de documentos cortos, que constituyen aportes
de carácter estrictamente descriptivo, a través de los cuales el lector
puede tener una primera impresión sobre diversos modos en que se ha
enfocado el tema de las competencias laborales en la formación, en algunos
casos distintos a los abordados en profundidad anteriormente.
El primero de ellos presenta el posicionamiento del Instituto Técnico
de Capacitación y Productividad (INTECAP) de Guatemala sobre el enfoque
de competencias. El artículo fue elaborado por Edgar Barrios,
quien se desempeña como Jefe de la División Técnica de dicha institución.
El segundo documento, describe las acciones desarrolladas por el Instituto
Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) en el campo de las competencias
laborales. Dicha institución se encuentra actualmente en proceso de
implementación de un Sistema de Normalización y Certificación de Competencias
para El Salvador, que tiene por cometido, entre otros, elevar los niveles
formativos de la fuerza laboral de aquel país.
El tercer documento es un aporte de Raúl Enrique Rossainz Zárate,
quien es Responsable de la Comisión Nacional de Capacitación del Sindicato
de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) y Presidente del Comité
de Normalización de Telefonía, y allí se describe la experiencia de
dicha organización sindical en la implementación de un sistema de identificación,
normalización y certificación de competencias laborales en el sector
de la telefonía en México.
El Boletín concluye con una sección dedicada a reseñas de libros,
en la cual se presenta una publicación que surge de un seminario organizado
por el Consejo de Normalización y Certificación de Competencia Laboral
(CONOCER) de México, en julio de 1999. Dicho libro recoge las ponencias
efectuadas en aquel seminario, todas relativas a los diferentes enfoques
que coexisten frente a la formación profesional. Es una valiosa publicación
que, además de contener las ponencias de los expositores, presenta una
síntesis de las discusiones, reflexiones y conclusiones a que arribaron
los participantes del evento a lo largo de las jornadas de trabajo".