Depresbiteris, Léa.
Instrumentos y técnicas de evaluación de impactos y de
aprendizaje en programas educativos de capacitación laboral.
La necesidad de conjugación. Estudos
em Avaliação Educacional. San Pablo, Fundação
Carlos Chagas. n.29, ene.-jun. 2004. p. 5-48.
Este artículo presenta algunas ideas sobre el papel de los instrumentos
y criterios, factores esenciales en la evaluación del aprendizaje
y en la evaluación de impactos, en programas de capacitación
profesional. Sin embargo, esas evaluaciones no pueden ser efectuadas
solamente empleando pruebas escritas. Como las tareas contextualizadas
también son esenciales, los instrumentos y los criterios asumen
una importancia vital y no deben ser vistos de manera aleatoria. Por
otro lado, la intención de verificar la secuencia de una acción
de formación, los impactos producidos en el profesional y en
el ambiente de trabajo, exige algunas condiciones además de los
instrumentos y criterios. Se debe pensar en el planteamiento de las
acciones de formación, con la posibilidad del diálogo
entre los participantes y los responsables de los recursos humanos.
Esto exige una gran integración entre todos para situar la formación
y la evaluación en el "corazón de las actividades"
de las instituciones, como formas de perfeccionamiento de las características
individuales y de la colectividad.
Atribuir valor, juzgar el aprendizaje y los impactos es una tarea delicada
que fomenta la reflexión sobre el aspecto ético de la
evaluación.
Una evaluación mal pensada, mal hecha, puede provocar muchos
daños. Parece, entonces, necesario basar la evaluación
no solo en procedimientos técnicos bien fundamentados, sino de
alguna manera considerar la responsabilidad moral, la justicia, la no
arbitrariedad. Por esto presenta como primera necesidad considerar la
evaluación como un componente del programa de capacitación,
como una pieza más del entramado del programa y no como un factor
ajeno a él. Importante porque ella nos permite recoger información
sobre si se están produciendo o no los productos e impactos deseados.
Es preciso también tomar en consideración que las soluciones
técnicas, en materia de programas de capacitación, son
siempre institucionales y sociales.
Por esto es fundamental reconocer los parámetros culturales
de cada contexto y considerar que la evaluación es una instancia
de aprendizaje para todos los actores sociales. Desde esta perspectiva
la evaluación no debe entenderse como una cuestión de
"todo" o "nada" sino que admite grados.
Se espera que este trabajo cumpla su papel de estimular la reflexión
sobre cómo mejorar las prácticas de evaluación
del aprendizaje en programas de formación, de tal modo que se
adecuen los procedimientos metodológicos a la realidad. La inversión
de la evaluación de programas de formación parece necesaria
porque es un excelente medio de asegurar la transparencia de los objetivos,
medir los resultados y mejorar los desempeños, no sólo
de los participantes, sino de las instituciones. En paralelo con las
funciones de control y toma de decisión, la evaluación
posee aún otra finalidad: la de mejorar el ambiente de trabajo
y producir, como consecuencia, efectos en la comunidad. El análisis
de los resultados de evaluación es ocasión propicia para
el diálogo entre los responsables de los programas y los responsables
operacionales, en la medida en que son necesarias acciones administrativas
para la observación de la realidad.