El Director General de la OIT elogia la
formación de una nueva federación sindical mundial
que representa a 166 millones de trabajadores
Aumenta la importancia de las normas laborales
de la OIT para lidiar con la globalización
Miércoles 1 de noviembre de 2006 (OIT/06/49)
VIENA (Noticias de la OIT) - El Director General de la Organización
Internacional del Trabajo, Juan Somavia, pidió hoy a la nueva
confederación sindical internacional con 166 millones de miembros
aprovechar las oportunidades ofrecidas por el tripartismo para hacer
que el Programa de Trabajo Decente de la OIT evolucione de ser considerado
un objetivo global hasta convertirse en una realidad nacional.
Somavia destacó que la creación de la nueva Confederación
Sindical Internacional "ayudará a sentar las bases para
un nuevo contrato social mundial que necesitamos urgentemente"
como parte de su compromiso de trabajar para reforzar la OIT y otras
organizaciones internacionales con el fin de alcanzar el Trabajo Decente.
"El frente de la lucha para garantizar que los trabajadores influyan
en la forma de adaptarse a las nuevas realidades globales esta aún
al nivel nacional y local. Sin embargo la globalización hace
cada vez más necesarias las normas internacionales establecidas
por la OIT", dijo Somavia en un discurso ante la nueva Confederación
que fue establecida en esta ciudad.
Además le pidió a la Confederación que avance
en el diálogo con los empleadores al nivel internacional para
respaldar los nuevos Programas nacionales de trabajo decente de la OIT
como parte de los esfuerzos por reducir la pobreza a la mitad para el
2015 mediante la generación de oportunidades de acceder a un
empleo digno.
La Confederación comprende a la Confederación Internacional
de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) , la Confederación
Mundial del Trabajo (CMT) y otras ocho organizaciones sindicales nacionales
que por primera vez estarán afiliadas a una institución
mundial. Los organizadores destacaron que el propósito de la
nueva Confederación es dar a los trabajadores una voz más
fuerte cuando se trata de enfrentar los desafíos de la globalización
y conseguir que el movimiento sindical continúe siendo "un
actor clave en un escenario económico que tiene más perdedores
que ganadores"
Somavia también pidió a los sindicatos liderar un nuevo
movimiento mundial en favor del trabajo decente destacando que las organizaciones
laborales pueden convertirse en "la columna vertebral de campañas
sociales más amplias".
La propuesta de que la Confederación y la OIT impulsen un movimiento
por el trabajo decente fue uno de los cinco desafíos presentados
por Somavia. Además planteó que: el crecimiento debe ser
compartido en forma más justa a través de oportunidades
de trabajo decente, el fortalecimiento del sistema de normas de la OIT
es fundamental para responder a los retos de los sistemas globales de
producción, el fortalecimiento del tripartismo y el diálogo
social es un desafío mayor tanto para la Confederación
como para la OIT, y finalmente que ambas partes deberían insistir
en su compromiso con el derecho de los trabajadores a la organización,
especialmente en la economía informal.
"La organización de los trabajadores en la economía
informal es un derecho fundamental", dijo Somavia. "En el
mundo en desarrollo la organización es importante para el desarrollo
local, pues lleva a las comunidades hacia una senda de mayor productividad,
mayores ingresos, mejores condiciones laborales y productos y servicios
de más calidad".
Somavia destacó que el desarrollo internacional del sindicalismo
ha estado "estrechamente relacionado con la historia de la OIT",
y dijo que la Organización seguirá colaborando con la
Confederación para "hacer lo que podamos para proteger a
los dirigentes sindicales de la intimidación y otras cosas peores".
Agregó que "tal como lo he dicho siempre, cualquier sindicalista
en peligro está sólo a una llamada telefónica de
distancia de donde yo estoy".
Recordó los ejemplos de Polonia, Indonesia, África del
Sur, Turquía y Chile, su propio país, como los de lugares
donde los sindicatos lucharon por la libertad y la justicia, y saludo
el trabajo que realizan ahora sindicalistas de Belarús, Myanmar,
Zimbabwe y Nepal.
"Las fuerzas políticas, los protagonistas del desarrollo
social, los portavoces de la sociedad civil, las organizaciones internacionales,
están congregándose alrededor de la necesidad de lograr
un trabajo decente para producir una vida más digna", dijo
Somavia. "Ahora tenemos el movimiento y ha llegado el momento."
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