Martes 24 de enero de 2006 (OIT/06/01)
GINEBRA (Noticias OIT) - El número de personas desempleadas
en el mundo registró un nuevo aumento en 2005, evidenciando que
el fuerte crecimiento económico no logró compensar el
aumento en la cantidad de personas que buscan trabajo, sobre todo entre
el grupo cada vez más numeroso de jóvenes sin empleo,
afirma la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en su informe sobre
Tendencias Mundiales de Empleo (Nota 1) difundido
hoy.
El informe de la OIT sostiene que la debilidad de la mayor parte de
las economías para convertir su PIB en creación de puestos
de trabajo o en aumento de salarios, junto a una serie de catástrofes
naturales y al aumento del precio de la energía, afectan con
particular dureza a los trabajadores pobres del mundo.
El informe sobre las tendencias demuestra que a pesar del crecimiento
de 4,3 por ciento del PIB en 2005, sólo 14,5 millones de los
más de 500 millones de trabajadores del mundo en condiciones
de pobreza extrema lograron superar la línea de la pobreza de
1 dólar al día por persona.
Además, de los más de 2,8 miles de millones de trabajadores
en el mundo en 2005, hay 1,4 miles de millones que no ganan aún
lo suficiente para elevarse a si mismos y a sus familias por encima
de la línea de pobreza de 2 dólares diarios, una cantidad
similar a la de hace 10 años, afirma la OIT.
"El informe de este año demuestra una vez más que
el crecimiento económico no es capaz de satisfacer por si solo
las necesidades mundiales de empleo. Esto está retrasando la
reducción de la pobreza en muchos países", dijo el
Director General de la OIT, Juan Somavia. "Estamos enfrentando
una crisis mundial del trabajo de proporciones enormes, y un déficit
de trabajo decente que no se va a resolver sin hacer nada. Son necesarias
nuevas políticas y acciones para enfrentar estos problemas".
Según estimaciones oficiales, la tasa de desempleo permaneció
inalterada en 6,3 por ciento, después de que había disminuido
por dos años consecutivos. El número total de desempleados
se sitúo en 191,8 millones de personas a finales de 2005, un
aumento de 2,2 millones desde 2004 y 34,4 millones desde 1995. La OIT
destaca que si bien hay efectivamente más personas "con
trabajo", al mismo tiempo hay más desempleados que nunca
antes (Nota 2).
El informe de la OIT agrega que casi la mitad de los desempleados son
jóvenes entre 15 y 24 años, con una probabilidad tres
veces mayor que los adultos de encontrarse sin trabajo. La OIT consideró
que esta cifra es "problemática", ya que los jóvenes
representan sólo 25 por ciento de la población en edad
de trabajar.
La OIT además dijo que el índice total de empleo en el
sector de los servicios aumentó durante los últimos 10
años en todas las regiones salvo una, el Medio Oriente y África
del Norte. Si el sector de los servicios continúa creciendo de
esta manera, pronto superará a la agricultura como el mayor proveedor
de empleo, explica el informe.
"Esta tendencia nos indica que es necesario reformular las estrategias
de desarrollo y crecimiento", dijo Juan Somavia. "En muchos
países, los trabajadores agrícolas abandonan una vida
rural de pobreza con la esperanza de encontrar algo mejor en la ciudad,
pero su situación mejora poco o nada en trabajos ocasionales
o en el comercio de objetos de poco valor. Estos temas deben ser abordados
por quienes participan en la definición de políticas si
se quiere garantizar que el proceso de desarrollo lleve a la reducción
de la pobreza".
El informe destaca además que durante la última década
se ha reducido la brecha en el empleo entre mujeres y hombres, pero
sigue siendo grande. En 2005, 52,2 por ciento de las mujeres adultas
tenía empleo, comparado con 51,7 por ciento en 1995. En 2005,
las mujeres constituían cerca de 40 por ciento de la fuerza de
trabajo del mundo.
Según el informe, el porcentaje de mujeres activas en el mercado
de trabajo difiere de acuerdo a la región. Mientras que el número
de mujeres activas en América Latina y en el Caribe ha disminuido,
en Medio Oriente y África del Norte se ha registrado un aumento
de la participación femenina partiendo de niveles muy bajos.
Por otra parte, la tendencia de crecimiento de los índices de
fuerza laboral entre las mujeres de los años '80 y primeros '90
se detuvo en regiones como en Asia Sudoriental y Asia Meridional y hasta
se invirtió en Europa Central y Europa Oriental (no UE) y en
los países de la CEI, Asia Oriental y en África al sur
del Sahara.
Tendencias regionales
El mayor incremento en el desempleo se registró en América
Latina y el Caribe, donde el número de desempleados aumentó
en 1,3 millones aproximadamente y la tasa de desempleo se incrementó
de 0,3 puntos porcentuales entre 2004 y 2005 hasta 7,7 por ciento. Además
Europa Central y Oriental (no UE) y las regiones CEI experimentaron
un incremento interanual del desempleo, que se situó en 9,7 por
ciento, superando el 9,5 por ciento de 2004.
En los países desarrollados y la Unión Europea (UE) las
tasas de desempleo disminuyeron desde 7,1 por ciento en 2004 hasta 6,7
por ciento en 2005.
La tasa de desempleo en las Sub regiones de Asia no registró
grandes variaciones. La tasa de desempleo de Asia Oriental fue de 3,8
por ciento, permaneciendo así la más baja del mundo. La
tasa de desempleo en Asia Meridional fue de 4,7 por ciento y en el Asia
Suroriental y el Pacífico de 6,1 por ciento.
El Medio Oriente y África del Norte continúan siendo
las regiones con la tasa de desempleo más alta en el mundo: 13,2
por ciento en 2005. En el África al sur del Sahara la tasa se
mantuvo en 9,7 por ciento, la segunda más alta en el mundo. La
región registró además el índice más
alto de trabajo en condiciones de pobreza, poniendo así en evidencia
la urgente necesidad de enfrentar el déficit de trabajo decente.
La relación empleo-población - el porcentaje de personas
con empleo de la población en edad de trabajar - varía
según la región. Asia Oriental registró el índice
más alto 71,1 por ciento en 2005, pero es además la región
donde se registraron los mayores cambios en su coeficiente en los últimos
10 años, con un descenso de 3,5 puntos porcentuales. La región
de Medio Oriente y África del Norte tuvo el índice más
bajo, 46,4 por ciento en 2005.
En todas las regiones, el número de trabajadores en condiciones
de pobreza - 1 dólar al día - disminuyó en 2005,
salvo en África al sur del Sahara donde aumentó de otros
2,5 millones y el Medio Oriente y África del Norte donde no se
registraron mayores variaciones. El número total de trabajadores
que viven en condiciones de pobreza de dos dólares al día
sólo disminuyó en Europa Central y Oriental (no UE) y
CEI, América Latina y el Caribe, y de manera más consistente
en Asia Oriental. Por otro lado aumentó en Asia Suroriental y
en el Pacífico, Asia Meridional, el Medio Oriente, África
del Norte y en particular en el África al sur del Sahara.
Según el informe el impacto del alto costo de la energía
en la pobreza y el empleo varía según la región.
En Asia - una región que va por buen camino en el logro de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de disminuir la pobreza a
la mitad para 2015 - el impacto será importante sólo si
los precios se mantienen altos. En África al sur del Sahara -
una región que no logrará alcanzar los objetivos de ODM
en lo que se refiere a la reducción de la pobreza - es más
probable que el impacto a corto plazo del alto costo de la energía
sea consistente y, a largo plazo, podría acabar con las señales
positivas que se han registrado en algunos países recientemente.
El informe destaca también la importancia de la creación
de puestos de trabajo y la recuperación del mercado del trabajo
después de catástrofes naturales y de los cambios producidos
por la liberación de las cuotas en el sector de los textiles
y el vestido que involucra a millones de trabajadores y cientos de miles
de empresas en los países desarrollados y en desarrollo.
"Las sacudidas económicas y las catástrofes naturales
golpean de manera desproporcionada a los que ya son pobres, y en el
proceso de recuperación, son los últimos en restablecerse.
El modelo actual de globalización continúa produciendo
un impacto desigual en la sociedad, ya que algunos experimentan una
mejoría en sus niveles de vida, mientras otros son dejados atrás",
comentó Juan Somavia.
Según el informe, se ha extendido el reconocimiento de que la
reducción de la pobreza puede lograrse sólo a través
de más y mejores trabajos, especialmente en África. Una
mayor conciencia de la importancia de colocar el empleo al centro de
la formulación de políticas, planteada en la Cumbre de
las Naciones Unidas en 2005, es un importante paso adelante, sostiene
el informe.
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Nota 1 Informe de las Tendencias Mundiales de Empleo,
Enero 2006, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra.
Nota 2 - La expresión "con trabajo" sintetiza todas
las personas empleadas de acuerdo con una definición de la OIT,
e incluye a los trabajadores por cuenta propia, a los empleadores y
a los miembros de la familia sin remuneración. Las palabras "empleado"
y "con trabajo" son utilizadas como sinónimos en este
informe.
Mayor información:http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/inf/pr/2006/1.htm