Solano Martínez, CM; Campos Montoya,
M. INA apoya el turismo rural. TECNIA. San José de Costa Rica,
v.7, n.19, ene.-abr. 2006, p. 5-9.
El
turismo rural es una realidad joven pero inmersa en una rápida
evolución. Cada vez más turistas que entran a Costa Rica
visitan comunidades rurales y comparten con esta población actividades,
tradiciones y estilos de su vida.
El INA a través del Núcleo de Turismo y las Unidades
ejecutoras, apoya a la población rural brindando capacitación
a personas empresarias y proveedoras, organizaciones locales y personal
base de las empresas de hospedaje, gastronómicas y tour de operadores.
El turismo rural comunitario incluye experiencias turísticas
planificadas e integradas a la sostenibilidad del medio rural y desarrolladas
por la población local organizada para beneficio de la comunidad.
El montañismo, la equitación, el turismo de aventura,
los viajes educativos, el turismo cultural, el turismo orientado al
deporte y la salud, el agroturismo son algunos ejemplos de actividades
que se consideran en la formación. El turismo rural promueve
la integración de las riquezas o atractivos naturales y la vida
cotidiana de la comunidad rural; promueve e integra las prácticas
productivas sostenibles dentro de la oferta turística; adapta
la experiencia turística a la vida y dinámica rural y
preserva la "ruralidad"; y, fortalece la organización
local en que participan varias familias o toda la comunidad. Asimismo,
integra a la población local en esta actividad empresarial y
distribuye equitativamente los beneficios por lo que complementa y diversifica
los ingresos de las familias rurales, promoviendo la tenencia de la
tierra por parte de la población local.
El turismo rural representa una valiosa contribución a las economías
rurales y ofrece algunos beneficios potenciales: la creación
del empleo, el apoyo a las granjas, la conservación en los servicios,
el apoyo al arte y a los productos artesanales rurales, la preservación
del paisaje, la naturaleza y las mejoras ambientales.
El presente artículo señala la importancia de formar
en todos los niveles del turismo rural y relata la experiencia del INA
llevada a cabo desde hace cinco años.
Los recursos humanos son la base para el éxito del turismo rural.
Valores y actitudes humanas son su fundamento pero necesitan formación
para mejorar su capacidad de satisfacer las cada vez mayores exigencias
de la clientela. El turismo rural se ha convertido en un factor determinante
en los procesos de desarrollo rural y es la máquina, en muchos
casos de procesos de modernización de infraestructuras, apoyo
a otras actividades económicas locales y de acciones de conservación
y restauración del patrimonio. Esta característica le
confiere una importancia fundamental en muchas de las dinámicas
de desarrollo local y comunitario en marcha en este momento en el país.