2. Participaron en los trabajos de la reunión, delegaciones
de los siguientes países: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia,
Chile, República Dominicana, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras,
México, Nicaragua, Panamá, Perú, El Salvador Uruguay y Venezuela. Además,
participaron, en calidad de observadores, representantes de la Junta
de Asistencia Técnica de las Naciones Unidas, la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y de la
Organización de los Estados Americanos.
3. En la sesión inaugural pronunciaron sendos discursos
el Ministro del Trabajo de Colombia, Sr. Belisario Betancur; el director
del Servicio Nacional de Aprendizaje de Colombia, Sr. Rodolfo Martínez
Tono; el director del Servicio Nacional de Aprendizaje y Trabajo Industrial
del Perú, Sr. Fernando Romero, quien habló en nombre de las delegaciones
visitantes, y el secretario general de la reunión, Sr. Paul Cassan,
quien habló en nombre del Director General de la Oficina Internacional
del Trabajo.
4. La reunión eligió la siguiente mesa directiva:
Presidente: Sr. MARTINEZ TONO, (delegado de Colombia).
Vicepresidente: Sr. BABINO, (delegado de Argentina).
Relator: Sr. PALACIOS HERRERA, (delegado de Venezuela).
La reunión designó una Comisión de Redacción compuesta
por el relator, el Sr. Dannemann (delegado del Brasil), el Sr. Caraccioli
(delegado de Chile), el Sr. Harmon (delegado de Estados Unidos), el
Sr. Romero (delegado del Perú) y el Sr. Balparda Blengio (delegado del
Uruguay).
5. La reunión adoptó el reglamento-tipo aprobado por
el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo
para las reuniones de expertos técnicos, con una enmienda al artículo
8.1, en el sentido de establecer que el idioma oficial de la reunión
fuera el castellano.
6. La reunión celebró seis sesiones plenarias. Los tres
primeros puntos del temario fueron estudiados por un grupo de trabajo
que, presidido por el delegado del Uruguay, fue constituido por los
miembros de la Comisión de Redacción y todos los delegados que desearon
participar en sus trabajos y presentó proposiciones a la sesión plenaria
sobre cada uno de ellos. El cuarto punto fue tratado solamente en sesión
plenaria.
7. Sobre el primer punto del temario, la reunión tuvo
ante sí un proyecto de resolución presentado por el delegado de Colombia.
Este proyecto proponía esencialmente que se ampliara la definición del
objeto del Centro y que se incluyeran, entre sus funciones principales,
la de organizar cursos de formación y perfeccionamiento en materia de
planificación de formación profesional y metodología de la enseñanza
destinados al personal de enseñanza y de ejecución de programas de los
organismos nacionales de formación profesional, de colaborar con los
gobiernos y los organismos nacionales de formación profesional en la
elaboración y ejecución de planes y programas de formación profesional
y la de participar en la misión de coordinar la utilización de los servicios
de expertos internacionales y en la organización de programas de becas
en el plano regional.
8. A base de las proposiciones hechas por el grupo de
trabajo creado para estudiar dicho proyecto la reunión adoptó una definición
ampliada del objeto del Centro. En cuanto a las nuevas funciones propuestas,
los delegados de Colombia, Perú, Ecuador y El Salvador, opinaron que
era importante establecer que el Centro pudiera llegar a desempeñar
la función de centro de formación de formadores. Los delegados de Chile,
Venezuela y Argentina entre otros, se opusieron por considerar que tal
función rebasaría el campo de actividad asignado al Centro por la resolución
sobre la formación profesional adoptada por la séptima Conferencia de
los Estados de América Miembros de la O.I.T. (Buenos Aires, abril de
1961), y absorbería toda la capacidad de acción del Centro. Finalmente,
la reunión decidió atenerse a las funciones que figuran en los párrafos
7 y 8 del documento (CINTERFOR/ RTP/1) preparado por la Oficina Internacional
del Trabajo para servir de base de discusión, agregando, empero, las
funciones de asesorar sobre la preparación de material didáctico y de
colaborar, dentro de sus funciones y posibilidades, con los gobiernos
y los organismos nacionales de formación profesional de los países que
lo deseen, en la elaboración y ejecución de los planes y programas de
formación profesional. Además, se estableció que el Centro deberá desempeñar
un papel activo en el perfeccionamiento del personal encargado de planificar
la organización y ejecución de los programas de formación profesional
de los países que lo deseen.
9. Durante la discusión de las proposiciones relacionadas
con la dirección del Centro, la reunión fue unánime en considerar que
convenía establecer con precisión, las responsabilidades del Director
del Centro. De la misma manera, la reunión estimó que la Comisión Técnica
debería ser competente para orientar las actividades del Centro, para
lo cual debería tener la facultad de considerar y aprobar el programa
de trabajo y el presupuesto del Centro, los que deberían ser ratificados
por la Dirección General de la Oficina Internacional del Trabajo.
10. En relación con el modo de constituir la Comisión
Técnica, los delegados de varios países expresaron que no convenía limitar
el número de sus miembros, según lo propuesto por el párrafo 12 del
documento, pues era preferible, en pro del desarrollo de la formación
profesional en todos los países del continente, fomentar la participación
activa en los trabajos del Centro del mayor número de países. Para ello
convenía establecer que para ser miembro de la Comisión Técnica, debería
el país interesado solicitarlo del Director General de la O.I.T. La
reunión adoptó a este respecto, el texto que figura en el párrafo 9
de la resolución núm. 1aprobada al término de sus trabajos.
11. Para reforzar la participación de la Comisión Técnica
en la orientación de los trabajos del Centro, la reunión acordó por
unanimidad establecer que la Comisión Técnica deberá reunirse por lo
menos una vez al año, por convocación del Director General de la Oficina
Internacional del Trabajo, por iniciativa propia o a solicitud de la
mayoría de sus países miembros.
12. La reunión aceptó las proposiciones contenidas en
el documento de la Oficina relativas a la participación de los trabajos
de la Comisión, en calidad de observadores, de representantes de las
organizaciones internacionales y, cuando se traten cuestiones relativas
al programa de trabajo, de representantes de las organizaciones interamericanas
de empleadores y de trabajadores. Del mismo modo, adoptó el principio
de que la Comisión Técnica debería establecer su propio reglamento de
funcionamiento.
13. Las proposiciones presentadas por la Oficina sobre
la composición del personal del Centro, el local y equipo necesarios,
la situación jurídica del Centro y de su personal y los idiomas de trabajo,
fueron aceptadas por unanimidad.
14. En relación con el programa de trabajo para el primer
período de dos años, después de considerarse con general aceptación,
las proposiciones presentadas por la Oficina, varios delegados apoyaron
la proposición del delegado de Chile en el sentido de que dicho programa
de trabajo debería ser fijado por la Comisión Técnica en su primera
reunión sobre la base de un proyecto detallado presentado por la O.I.T.
Para preparar este proyecto convendría, según opinión de los delegados
del Brasil y Chile apoyada por varios delegados, que la O.I.T. llevara
a cabo rápidamente, una encuesta a fin de recoger información sobre
las labores de documentación e investigación que están realizando los
países de la región, y sobre las labores que proyectan realidad en esos
mismos campos.
15. Teniendo en cuenta la necesidad reconocida por la
mayoría de los delegados, de que el Centro debería promover el intercambio
de experiencias entre personal superior en aspectos tales como el planeamiento
y la metodología de la formación profesional, la reunión acordó recomendar
que el antedicho proyecto de programa de trabajo de la Oficina incluyera
proposiciones precisas sobre la organización de sendos seminarios en
1963 y 1964. Además, a solicitud del delegado de El Salvador, apoyada
por varios delegados, la reunión aceptó dejar constancia del interés
especial que reviste la necesidad de investigar el problema de la preparación
de personal de enseñanza de los organismos de formación profesional.
16. En relación con el financiamiento del Centro, se
acordó por unanimidad, a proposición de los delegados del Uruguay y
Venezuela, que convenía precisar cuáles deberían ser sus recursos, separando
las contribuciones en especie o en efectivo de la ayuda que debería
recibir el Centro, tanto por parte de los servicios de la O.I.T. como
del país donde aquél se radique. La reunión aceptó las proposiciones
de la Oficina referentes al control administrativo y financiero del
Centro y a los plazos y forma en que debería ser preparado su presupuesto,
pero aclarando, como propusiera el delegado del Brasil, que antes de
presentarse la cuenta final a la aprobación del Consejo de Administración
de la O.I.T., previa verificación por un interventor de cuentas, la
Comisión Técnica tendría que manifestar su opinión sobre la verificación
de la ejecución del presupuesto. Como en el caso del programa de trabajo,
varios oradores apoyaron la proposición del delegado de Chile, de que
la reunión debía limitarse a tomar nota del esbozo de previsiones presupuestarias
que figuran en el documento mencionado en el párrafo 10, y recomendar
que un nuevo proyecto de presupuesto fuera preparado por la O.I.T. para
su consideración por la primera reunión de la Comisión Técnica del Centro.
17. El delegado de Ecuador propuso que se recomendara
a la Organización Internacional del Trabajo, UNESCO y demás organismos
internacionales interesados en la formación profesional, que aúnen sus
esfuerzos para que doten al Centro Interamericano de Investigaciones
y Documentación sobre Formación Profesional de manera que pueda cumplir
a perfección las funciones que le son propias.
18. La reunión tomó nota de que la contribución de la
0.I.T. durante 1963 ascendería a 12.500 dólares y que dicha contribución
podría ser aumentada en los años 1964 y 1965. Por otra parte, se llegó
a la conclusión de que además de su contribución en especie, el país
donde se fijara la sede Centro debería aportar una contribución en efectivo
de aproximadamente 30.000 dólares.
19. Algunos delegados opinaron, en conformidad con la
sugestión del delegado de Colombia que los países americanos deberían
comprometerse a aportar una contribución permanente y obligatoria al
presupuesto del Centro e indicaron que el importe de esta contribución
podría ser establecido a base de una cuota mínima o, a fin de repartir
equitativamente las cargas, a base de un prorrateo semejante al que
se aplica en la Organización Internacional del Trabajo. El delegado
de Venezuela opinó que esta proposición implicaba un problema jurídico
que difícilmente podría resolver la reunión y propuso que fuera estudiado
por la Oficina Internacional del Trabajo. Esta moción fue apoyada por
varios delegados y, finalmente, la reunión acordó recomendar al Director
General que, además de estudiar dicho problema, procediera a realizar
consultas sobre el particular ante las entidades nacionales e internacionales
interesadas. Asimismo, se acordó recomendar en particular que los gobiernos
y entidades nacionales consultados fijen su posición a este respecto
antes de fines de diciembre de 1962.
20. El delegado de Canadá pidió que se dejara constancia
de que su apoyo al párrafo 23, b) de las conclusiones no deberá interpretarse
en el sentido de que establece una obligación para su país. Los delegados
de Venezuela y Chile observaron al respecto que el párrafo 33 quitaba
todo carácter de obligatoriedad al párrafo 23, b).
21. El Secretario General observó que la conclusión
contenida en el párrafo 33 implicaba consultas sobre la forma y la magnitud
de la contribución de los países al presupuesto del Centro, que no estarían
concluidas antes de fines del corriente año. Agregó que si la reunión
consideraba que el Director General debía concluir esas consultas antes
de recomendar al Consejo de Administración la creación del Centro, la
reunión debería aceptar que el Director General no podría recomendar
la creación del Centro al Consejo de Administración hasta la reunión
de éste en marzo de 1963. En tal caso, la primera reunión de la Comisión
Técnica no podría celebrarse durante el primer trimestre de 1963. Otra
fórmula posible era que el Director General recomendara la creación
del Centro antes de concluir las antedichas consultas. En este caso,
el Centro debería comenzar sus actividades a base de un presupuesto
reducido para cumplir un programa de trabajo reducido. Ante esta alternativa,
la reunión escogió por unanimidad la segunda de las fórmulas sugeridas
por el Secretario General.
22. En relación con los criterios sobre la determinación
de la sede del Centro, en vista de la diversidad de opiniones manifestadas
y de la oposición de los delegados de Chile, Brasil y Uruguay a los
criterios técnicos propuestos en el documento de la Oficina, por considerarlos
formales, limitativos y, en ciertos aspectos, desvinculados de la realidad,
la reunión acordó abstenerse de fijar criterios técnicos para la determinación
de la sede del Centro.
23. En cuanto a las obligaciones que debería contraer
el país que diera acogida al Centro, la reunión acordó aceptar las proposiciones
hechas en el documento de la Oficina, con algunas modificaciones de
forma.
24. La reunión acordó establecer como disposiciones
transitorias que el programa de trabajo para el primer período de actividad
del Centro debería ser fijado a base de las recomendaciones aprobadas
por ella, y por otra parte, recomendar que la primera reunión de la
Comisión Técnica se celebrara en la capital del Perú, sede del Centro
de Acción de la O.I.T. para América del Sur, durante el primer trimestre
de 1963. A este último respecto, se consideró la conveniencia de fijar
un número mínimo de países representados en esa primera reunión de la
Comisión, a efectos de que ésta pudiera constituirse y tomar decisiones
válidas por simple mayoría.
25. La reunión decidió adoptar una resolución para recomendar
al Director General de la O.I.T., sus conclusiones sobre los cuatro
puntos del temario. La reunión adoptó otra resolución para ratificar
el interés de todos los países de la región en que se lleve a cabo el
proyecto regional solicitado a la junta de Asistencia Técnica de las
Naciones Unidas y a la O.I.T.
26. Por último, la reunión decidió expresar al Director
General de la O.I.T., sus aspiraciones en cuanto a los criterios de
nacionalidad que deberían ser tenidos en cuenta, en la medida de lo
posible, al designarse el director y demás personal profesional del
futuro Centro.
27. Estos tres textos fueron aprobados por unanimidad
y figuran como anexo al presente informe.
28. La Comisión aprobó por unanimidad el presente informe
en su sexta sesión, en Bogotá, a 21 de septiembre de 1962.
RODOLFO MARTÍNEZ TONO,
Presidente
OSCAR PALACIOS HERRERA,
Relator
