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Reunión tripartita sobre las consecuencias para el empleo de las fusiones y adquisiciones en el sector del comercioGinebra, 7-11 de abril de 2003
El comercio, como muchos otros sectores, experimentó cambios considerables durante el decenio de 1990. Las fusiones y adquisiciones dieron lugar a la aparición de enormes empresas minoristas y mayoristas mundiales. El comercio minorista ha adquirido un alcance cada vez más internacional y, a medida que se saturan los mercados nacionales, cada vez son más las empresas que buscan nuevas oportunidades de expansión a mercados menos desarrollados. La nueva legislación en materia de comercio, la ampliación de la Unión Europea y la liberalización de las economías mundiales, así como la creación de grandes zonas de libre comercio como el TLC de América del Norte, el MERCOSUR y la ASEAN, entre otras, fomentan la globalización de los mercados. La progresiva reducción de los costos de los sistemas de comunicación e información facilita también la internacionalización de las actividades de las empresas minoristas. Por otra parte, la competitividad es también una importante fuerza motriz tanto de la internacionalización del comercio como de la consolidación sectorial impuesta por las fusiones y adquisiciones. Aunque las pequeñas y medianas empresas siguen empleando a la mayoría de los trabajadores del sector del comercio, están cediendo terreno frente a sus competidoras más grandes y poderosas, en la mayoría de los casos multinacionales. Las fusiones obedecen primordialmente a razones de orden comercial y con frecuencia pasan por alto sus consecuencias laborales y sus efectos en el empleo. No es sorprendente entonces que las reestructuraciones a que dan lugar posteriormente favorezcan al capital y se acompañen de supresión de puestos de trabajo. Se han presentado distintas explicaciones para las extraordinarias oleadas de fusiones que se han producido en la economía mundial durante los últimos decenios. Algunos estudiosos señalan que en varios otros sectores, las cinco mayores empresas registran más del 50 por ciento de las ventas mundiales y subrayan que, mediante ese indicador, incluso Wal-Mart y otras empresas comerciales minoristas tienen un considerable potencial de crecimiento. Las empresas minoristas, que siguen tratando de obtener rendimientos de escala consideran que la única forma realista de conseguir un crecimiento sustancial es mediante fusiones y adquisiciones. Las olas de fusiones se han relacionado también con la evolución de la gobernanza de las empresas y con el mayor voluman de los mercados financieros. Entre las consecuencias del aumento de las carteras institucionales observado, cabe mencionar el hecho de que a diferencia de lo que ocurre con los inversores particulares, los administradores de esos fondos, que suelen ser los vendedores clave de enormes paquetes de acciones en las batallas por esas transacciones, han estado más interesados en obtener grandes beneficios que en ser leales a la dirección de las empresas. Sin el gran aumento de los activos de pensiones que contribuyeron a concentrar poder financiero es menos probable que hubiera habido voluntad y capacidad para respaldar adquisiciones por valor de miles de millones de dólares. En el decenio de 1990, la dirección, los consejos de administración y los accionistas institucionales resolvieron aceptar reestructuraciones impulsadas por el mercado, haciéndose eco del interés por preservar el valor de las acciones y fomentándolo con vigor. Los partidarios de las fusiones y adquisiciones también sostienen que las fusiones mejoran la eficacia y que por ello, las grandes empresas fusionadas pueden ofrecer algunas economías a los consumidores al fijar precios más bajos o prestar mejores servicios. En el caso de Wal-Mart, el volumen total de las compras que realiza le permite negociar con sus proveedores en términos muy favorables y, por esa vía, proponer a los consumidores mejores precios que sus competidores respecto de muchos de los productos ofrecidos en los puntos de venta. Lo anterior es otra de las fuerzas que impulsa la consolidación y la normalización en el sector del comercio. Las cadenas de supermercados, que operan en un entorno donde los márgenes de beneficios son muy reducidos pero donde los volúmenes de negocio son elevados, constituyen uno de los segmentos del comercio minorista que ha resultado especialmente afectado por lo que se puede denominar "el efecto Wal-Mart".
La Reunión fue compuesta de delegados de 18 gobiernos, 17 representantes de los Empleadores y 20 representantes de los Trabajadores, al igual que un observador de Gobierno, seis consejeros de Gobierno, 1 consejero de los Trabajadores, y 19 observadores de organizaciones intergubernamentales y de organizaciones no gubernamentales. Los participantes intercambiaron opiniones y experiencias sobre el tema de la reunión y adoptaron unánimemente conclusiones (pdf, 41k), incluyendo las políticas apropiadas para tratar los siguientes temas generales: aspectos generales de las fusiones y adquisiciones; empleo; condiciones de trabajo y de empleo; diálogo social; y acción de la OIT. Una resolución (pdf, 128k) sobre las actividades futuras de la OIT en el sector del comercio también fue adoptada unánimemente. La Nota sobre los labores (pdf, 432k) también está disponible. Contacto para mayor información:Sr. John P. Sendanyoye |
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