Desarrollo rural

Timor-Leste: Cuando un corto tramo de carretera marca la diferencia

En un país donde el 75 por ciento de la población reside en zonas rurales y el 40 por ciento vive por debajo del nivel de la pobreza, mejorar un corto tramo de carretera puede significar más empleos y una mejor calidad de vida para los trabajadores rurales y sus familias.

Reportaje | 1 de octubre de 2013
TIMOR-LESTE (OIT Noticias) – Adriano Ximenes Trindade, de 47 años, vive en la aldea Hatugau, Ermera, un distrito sin salida al mar en la parte centro-occidental de Timor-Leste. Él y su esposa Pasquela tienen siete hijos, algo que no es excepcional en las familias de este país.

La familia vive de la agricultura de subsistencia y de los pocos ingresos provenientes de la venta de productos agrícolas, como maíz y batatas. El cultivo de café les aporta 400 dólares adicionales por temporada. Pero el trayecto hacia el mercado es largo y difícil, y el dinero que ganan no es suficiente para pagar el material escolar o las medicinas para sus hijos.

Hace ocho meses, Ximenes Trindade fue contratado por una empresa local de construcción para trabajar en la carretera que une las localidades de Letefoho Vila y Leimea Sorinbalu. Es un tramo de 10,5 km que une las aldeas de la zona con el mercado en Letefoho Vila y más allá. En total, unas 1.500 familias se beneficiarán de la nueva carretera.

Aunque es un empleo a corto plazo, el dinero adicional es muy importante para la familia y la construcción de la nueva carretera es doblemente ventajosa para ellos.

“Antes no teníamos ninguna oportunidad de trabajo. Cuando comenzó el proyecto de la carretera nos alegró mucho participar. El trabajo a veces puede ser duro, pero estamos felices de hacerlo. Una carretera más transitable facilita el transporte y ahora sentimos que podemos mantenernos mejor”, explicó Ximenes Trindade.

Según Graciano Soares, jefe de la aldea Hatugau, una carretera mejor significa más negocios y una mejor calidad de vida.

“Facilitar el acceso para llevar los productos fuera y dentro de nuestras comunidades ha producido beneficios económicos directos e inmediatos para nuestra aldea. Gracias a que la carretera es más transitable, ha disminuido el costo del transporte a casi la mitad y actualmente también tenemos acceso al transporte en ambulancia”, señaló.

El proyecto de la carretera y el empleo de Ximenes Trindade fueron posibles gracias al “Proyecto Enhancing Rural Access" (ERA, Mejorar el acceso a las zonas rurales), financiado por la Unión Europea, y el “Proyecto Roads for Development” (R4D, carreteras para el desarrollo), financiado por el Gobierno de Australia.

El objetivo de estos dos proyectos a larga escala – implementados por la OIT conjuntamente con el Gobierno de Timor-Leste – es mejorar las infraestructuras rurales del país a través de la formación y contratación de empresas locales para la construcción y el mantenimiento de las carreteras con el uso intensivo de mano de obra. Las empresas contratan a miembros de la comunidad para trabajar en el programa de reparación de las carreteras.


Crear empleos a través del sector privado


Ambos proyectos contribuyen a crear las tan necesarias oportunidades de trabajo para las personas que viven en las zonas rurales de Timor-Leste. Al menos el 30 por ciento de los trabajadores contratados son mujeres.

La OIT trabaja con la Secretaría de Estado para el apoyo y la promoción del sector privado (SEAPRI) a través del proyecto ERA para formar a los contratistas timorenses en la construcción de carreteras y en la gestión de contratos.

“SEAPRI es una nueva institución gubernamental responsable de apoyar y desarrollar el sector privado de Timor-Leste y nos complace mucho trabajar con la OIT a fin de fortalecer la capacidad de los empresarios nacionales y ayudarlos a alcanzar sus objetivos”, declaró Veneranda Lemos, Secretaria de Estado para el apoyo y la promoción del sector privado.

Eugenia Monteiro Turquel es la Directora de Promiamor, una joven empresa local que está encargada de habilitar 2 de los 10,5 kilómetros de la carretera Letefoho Vila-Leimea Sorinbalu.

Gracias a la rehabilitación de las carreteras, las comunidades locales tienen acceso a un sistema de transporte público mejor y a un incremento de la actividad económica."
“Mi empresa fue seleccionada para trabajar en esta carretera. El programa proporcionó formación técnica a mis técnicos y supervisores, y yo he participado en la formación sobre gestión empresarial y de contratos. El personal de la OIT sigue apoyándonos para garantizar que todo salga bien”, explicó. Monteiro Turquel contrató a 90 miembros de la comunidad local. Su remuneración diaria es de 4,5 dólares, que corresponde al salario mínimo.

Su empresa recibió formación en técnicas de utilización intensiva de mano de obra, como el aprovechamiento al máximo del uso de los recursos locales y el equipo necesario para satisfacer las normas técnicas y de ingeniería, y la organización y gestión de una fuerza de trabajo numerosa, garantizando a la vez rentabilidad de las operaciones y la calidad del trabajo.

Van Samsan, ingeniero en técnicas de utilización intensiva de mano de obra de la OIT, supervisa el trabajo realizado por las empresas.

“Ofrecemos nuestro apoyo a las empresas a través de asesoría técnica y de gestión. Controlamos la calidad del trabajo y garantizamos que las empresas respeten los plazos. La mayor parte de ellas tenía alguna experiencia en obras civiles, por lo general en carreteras, pero aún en estos casos, con frecuencia no tenían los conocimientos técnicos y necesitaban actualizar sus competencias en gestión de contratos”, explicó.

Más de cien empresas locales han recibido la misma formación gracias a los programas ERA y R4D y se están abriendo camino a través de la red de carreteras rurales del país.

“En las comunidades donde las ganancias en efectivo son generalmente muy bajas, el programa contribuye a generar ingresos adicionales para las familias en el medio rural. Además, gracias a la rehabilitación de las carreteras, las comunidades locales tienen acceso a un sistema de transporte público mejor y a un incremento de la actividad económica”, concluyó Roberto Pes, Jefe de la misión de la OIT en Timor-Leste.