GINEBRA (Noticias OIT) – El informe anual de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) sobre la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados muestra que el panorama laboral y de empleo se ha degradado bastante, y que la situación grave del pueblo Palestino se ha deteriorado de manera alarmante desde diferentes puntos de vista (Nota 1).
“La pobreza laboral está creciendo, el empleo genuino está disminuyendo y la frustración va en aumento”, señala el informe.
Según el informe, sólo una de cada tres personas (de 15 años o mayor) en edad de trabajar en los territorios ocupados estuvo empleada durante todo o parte del tiempo, mientras que el desempleo se ubica por encima del 20 por ciento. Más del 80 por ciento de la población de Gaza depende actualmente de la ayuda alimenticia, debido al severo asedio económico que impide el cruce de todo tipo de mercancías salvo suministros humanitarios esenciales.
Es más, alrededor de la mitad de los hogares palestinos depende de la asistencia alimenticia provista por la comunidad internacional, una situación que se ha tornado más crítica aun con el aumento de los precios de los alimentos, según señala el informe.
El nivel de extrema pobreza era de un 40 por ciento en Gaza en noviembre de 2007, mientras que en la Ribera Occidental era del 19 por ciento. Esto muestra una mejoría respecto de noviembre de 2006, si bien todavía se trata de niveles sumamente altos. Según el informe, esta caída en el nivel de extrema pobreza se debe principalmente a la reanudación del pago de salarios a empleados públicos, luego de que se reactivara el apoyo financiero de la comunidad internacional a la Autoridad Palestina.
El informe fue preparado para la Conferencia Internacional del Trabajo, que comenzará su sesión anual aquí, en Ginebra, el 28 de mayo. Los resultados del informe surgen a partir de visitas a los territorios Arabes ocupados, Israel y la República Arabe Siria a comienzos de año, con el objetivo de analizar la situación de los trabajadores en los territorios Arabes ocupados, incluyendo la Ribera Occidental, Gaza y el Golán. La misión de la OIT también realizó consultas con la Organización Arabe del Trabajo (ALO, por sus siglas en inglés) y con la Liga de Estados Arabes, en Cairo.
El informe refleja la preocupación de la misión de la OIT sobre el peligro de la creciente brecha entre las conversaciones de paz, que adquirieron nuevo ímpetu luego de la Conferencia de Anápolis en noviembre de 2007, y la continua situación en el terreno, según se ve reflejada por los cierres, las incursiones militares, los puestos de control, el régimen de permisos, la paciencia sin fin que se precisa para cruzar la Barrera de Separación, la continua destrucción dentro de los asentamientos, y los caminos “exclusivos para colonos”, incluyendo la separación de Jerusalén Este del territorio Palestino.
“No existe duda de que, con la devastación de la acción militar y la continua red de restricciones a la libre circulación, las dificultades económicas y sociales están aumentando en los territorios Arabes ocupados”, señala el informe, y agrega que “oponer el reclamo de ‘seguridad primero, luego paz’ con el de ‘la paz como condición para la seguridad’ conduce a un punto muerto”.
Según el informe, la crisis de desempleo que está ocurriendo está compuesta de la sistemática indiferencia hacia el derecho fundamental de los trabajadores Arabes a la igualdad de oportunidad y trato, en el empleo y en la ocupación.
El informe también señala que las instituciones que representan de manera libre y democrática a trabajadores y empleadores sufren interferencias a la hora de ejercer su derecho a la organización, lo cual se traduce en grandes dificultades a la hora de desarrollar sus funciones básicas.
En respuesta a estos desafíos, y en paralelo a las negociaciones políticas en curso, la OIT seguirá apoyando las políticas y programas de empleo y de trabajo decente en los territorios Arabes ocupados. En meses recientes, la OIT tomó pasos importantes para revitalizar sus actividades de cooperación técnica y desarrollar un nuevo programa de asistencia, que apunta a combinar iniciativas de creación de empleo a corto plazo con objetivos de desarrollo de capacidades de más largo plazo.
La OIT sigue comprometida a contribuir, dentro de su mandato, a un acuerdo justo y durable para la solución del conflicto, bajo la firme convicción de que el trabajo decente para todas las personas en los territorios Arabes ocupados e Israel es un ingrediente fundamental para la paz.
Nota 1 – La situación de los trabajadores en los territorios Arabes ocupados, Apéndice del Informe del Director General a la 97ª Conferencia Internacional del Trabajo, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 2008.
