Consolidar la paz social, la estabilidad política y el crecimiento económico en Nepal

Entre 1996 y 2005, Nepal fue devastado por la guerra y estuvo a punto de convertirse en un Estado fallido. En 2006, el país finalmente se salvó del abismo. En abril de este año se celebraron elecciones nacionales, pero los principales partidos políticos no han logrado formar un gobierno de coalición y aún quedan por resolver las diferencias que existen respecto de cuestiones políticas clave. Mientras tanto, la economía, que ha sufrido duros golpes desde el inicio del milenio, se sigue deteriorando. La adopción de un paquete integral y equilibrado de reformas del mercado de trabajo en Nepal, con inclusión de un nuevo enfoque de las relaciones laborales, podría ayudar a reducir las tensiones en el lugar de trabajo y los disturbios en las calles, y contribuir así a un aumento de las inversiones y del crecimiento económico, según un estudio de la OIT.

Seleccione para ampliar la imagen
Qué Artículo
Fecha de la publicación 27 de agosto de 2008
Unidad responsable Comunicación e Información al Público
Otros idiomas English • Français

KATMANDÚ, Nepal (OIT EnLínea) – Anita trabaja como empacadora de varitas de incienso para una empresa de Birgunj, en la frontera con la India.

Trabaja por turnos de ocho horas, seis días de la semana, sentada en el piso de cemento de una fábrica en estado ruinoso. Hay unas 60 trabajadoras más, todas mujeres y muchachas jóvenes, algunas de ellas preadolescentes, que realizan el mismo trabajo apretujadas en un lugar caluroso y polvoriento.

El director de la fábrica explica que en Nepal, los hombres nunca aceptarían hacer ese trabajo. El marido de Anita, al igual que muchos hombres de Nepal, se fue al extranjero para buscar trabajo.

Anita trabaja a destajo y gana el equivalente de 0,45 dólares estadounidenses al día. Explica que con este ingreso ella y sus hijas sobreviven con una dieta a base de arroz y sal. Si tienen suerte, comen un poco de carne una vez al mes.

Aunque Anita no se había dedicado nunca a actividades políticas o sindicales, se afilió a la Federación General de Sindicatos de Nepal (ANFTU) en 2006 y se convirtió en una activa dirigente en la empresa.

“La pobreza ha convertido a esta abuela plácida y apolítica en una agitadora militante”, explica Robert Kyloh, autor del estudio (Nota 1) y especialista en mercado de trabajo de la OIT. Según el estudio, una gran proporción de los trabajadores nepaleses, es decir, el 83 por ciento, no ganan lo suficiente para sacar a sus familias del umbral de pobreza de 2 dólares diarios.

A unos 20 kilómetros del lugar donde trabaja Anita, siguiendo la transitada carretera llena de baches, se encuentran el pueblo de Simra y los impecables locales de Surya Nepal, una multinacional tabacalera.

Las condiciones de trabajo de esa empresa son definitivamente decentes y los salarios, altos, según los criterios locales. Millones de nepaleses sueñan con tener un empleo en un lugar como éste. Sin embargo, a finales de 2006, los trabajadores pidieron aumentos salariales y declararon una huelga salvaje, pese a que los salarios de muchos de ellos representaban más del doble del salario mínimo.

A fin de aclarar cuáles eran sus obligaciones jurídicas, la empresa se dirigió a las oficinas regionales y locales de asuntos laborales, que en principio deben desempeñar funciones de mediación, conciliación e inspección del trabajo. Sin embargo, la oficina regional no le contestó y el personal de la oficina local tenía muy poca experiencia y mucho temor para tomar e imponer una decisión justa. Al final, la dirección aceptó las pretensiones de los trabajadores y concedió un importante aumento a todo el personal de la fábrica.

El camino a seguir: reformas del mercado de trabajo

La difícil situación de Anita y el problema reciente de la tabacalera no son algo inusual; historias como ésta se repiten todos los días en el nuevo Nepal.

“El resurgimiento del sindicato maoísta militante y el reciente aumento de las huelgas y manifestaciones en Nepal cuestionan la sostenibilidad del sistema actual de relaciones laborales. Es necesario reducir la tensión en el lugar de trabajo para consolidar el reciente acuerdo de paz, facilitar la estabilidad política y promover el crecimiento económico”, declara Robert Kyloh.

En su estudio se pasa revista a la historia de las relaciones laborales en Nepal y se formulan críticas contra al actual sistema de relaciones laborales. El texto se centra en la evolución económica general desde 1990 y, por lo tanto, en la manera en que la legislación laboral y las instituciones laborales han influido en las inversiones, el crecimiento y el empleo a largo plazo.

Se han recogido las opiniones de las personas más directamente afectadas por la legislación laboral, las instituciones y las actitudes que rigen el sistema de relaciones laborales de Nepal, a través de encuestas y entrevistas a directores y empresarios, dirigentes sindicales y cientos de trabajadores de toda una serie de localidades, industrias y ocupaciones.

Estas opiniones han sido fuertemente influenciadas por las conclusiones presentadas en el estudio. En él se recomiendan ciertos ajustes moderados de la legislación laboral para suprimir rigideces innecesarias y dar mayor claridad a la legislación. Aún más importante es el hecho de que el estudio está a favor de un fortalecimiento importante de las instituciones de mercado de trabajo, que podrían utilizarse para resolver las reclamaciones de los trabajadores y reducir así el número de huelgas y otras formas de acciones laborales directas.

Según el estudio, las reformas del mercado de trabajo deben abordar el funcionamiento deficiente de las relaciones laborales, con inclusión de un sistema de inspección del trabajo débil e ineficiente. En el estudio se insiste en la necesidad de actualizar las instituciones de mercado de trabajo existentes, incluidas las oficinas de asuntos laborales responsables de la inspección del trabajo, la mediación y el arbitraje en caso de conflictos laborales, el Tribunal de Trabajo y el servicio de trabajo del Ministerio de Trabajo.

En el estudio también se recomiendan reformas generales del actual sistema de seguridad social del país, que es insuficiente. Estas reformas incluyen la introducción de un nuevo régimen de subsidio de desempleo para ayudar a afrontar cualquier aumento del desempleo resultante de modificaciones de la legislación en materia de despidos; mejoras de las prestaciones financiadas con impuestos para las personas mayores; y la introducción de subsidios universales por niños a cargo.

“El objetivo final debe consistir en conseguir un cambio fundamental de las actitudes entre los empleadores y los sindicatos. La manera en que se enfocan actualmente las relaciones laborales, que parte de la idea de que “el ganador obtiene todo”, y de que la dirección y los sindicatos intentan de sacar el mayor provecho de la otra parte cuando se encuentran en posición de fuerza, carece de visión y es perjudicial. La situación requiere la introducción de reformas del mercado de trabajo que fomenten un enfoque a más largo plazo y que consigan que los sindicatos y los empleadores dejen de utilizar el miedo y la intimidación para alcanzar sus objetivos”, concluye Robert Kyloh.

Las reformas propuestas ulteriormente por la OIT a la legislación laboral, las instituciones de mercado de trabajo y el sistema de seguridad social fueron acordadas en principio por el Comité Consultivo Laboral Central tripartito a principios de 2008. La OIT está trabajando actualmente con sus mandantes en Nepal para seguir desarrollando estas recomendaciones y para aplicarlas de manera cabal.


Nota 1From conflict to cooperation. Labour market reforms that can work in Nepal, de Robert Kyloh, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 2008.

^ top